Gijón, Á. CABRANES
El Ceares sumó su quinto partido invicto, todos ellos manteniendo su puerta a cero, a costa de un Praviano que mereció mejor resultado. Los gijoneses dominaron en la primera parte, momento en el que se adelantaron en el marcador. En el minuto 31, un saque de esquina de Gonzalo cerrado al primer palo, lo peinó el zaguero visitante Efrén y terminó en el fondo de la portería. Un tanto que ya sería el decisivo en un partido no exento de polémica por lo que sucedería más adelante.
Y es que al filo del descanso el Praviano se estiró en ataque y Mendy consiguió igualar la contienda, al aprovechar un despiste entre Alfonso y Davo. Pero el colegiado anuló incomprensiblemente el gol por falta del atacante visitante. Tras la reanudación, un nuevo tanto no subió al marcador, en esta ocasión de Melón, en situación de fuera de juego.
También hay que citar la carga de mala suerte que en su caso tuvo el local Borja Secades, que enviaría el balón al palo en el minuto 56, pero que fue un espejismo dentro de los apuros que sufriría el Ceares. Y es que la desafortunada actuación del trencilla se culminaría con un claro penalti cometido sobre el praviano Areces por parte de Alfonso, en el minuto 75, y que quedó sin señalar. En definitiva, partido muy movido con victoria por la mínima del Ceares ante un Praviano que se hizo acreedor a llevarse algo positivo.