JOSU URIBE
A finales de la temporada pasada en Santander se puso precio a la cabeza de su entrenador, Muñiz. Aunque en teoría cumplió con los objetivos, no fue un técnico que tuviera a su favor a la prensa deportiva cántabra. Como consecuencia, poco a poco fue perdiendo crédito, que unido a las continuas comparaciones con el anterior inquilino le hicieron casi imposible terminar la temporada. A partir de ese momento se empezó a vender la búsqueda de un técnico amante del fútbol ofensivo, ya que según ellos Muñiz siempre había renunciado a él. Se contrató a Mandiá, otro buen técnico, y, en menos de dos meses, llegan a la conclusión de que este entrenador tampoco les vale, poniendo el equipo en manos de Miguel Ángel Portugal. En otra empresa, este tipo de cambios nunca hubieran sido lógicos. Esto sólo pasa en el fútbol. ¡Qué le vamos a hacer!
El Racing es un club muy presidencialista, pasando todas las decisiones por las manos de su máximo accionista, Javier de Montalvo, que a su vez delega todos los poderes en el Sr. Pernía. Desde la marcha de Jesús Merino carecen de director deportivo, desempeñando esta función un grupo de técnicos, aunque la última palabra siempre la tiene el Sr. Pernía. En este apartado deportivo, trabaja el asturiano Juanjo González.
Aunque Miguel Ángel Portugal no ha modificado mucho el modelo de juego, ha establecido conceptos defensivos más fuertes y claros. Su modelo de juego se basa en el 1-4-2-3-1, sin mucha circulación de balón, buscando transiciones rápidas por las bandas y la calidad de sus medias puntas. La portería está bien cubierta con la inclusión del suizo Coltorti y el incombustible Toño. Los laterales son para Pinillos y Cristian, intensos y con buen trabajo defensivo. En el centro de la defensa han acusado la baja de Marcano, siendo ahora la pareja titular, Henrique y Torrejón, dos jugadores de buena talla. En el doble pivote usan a dos jugadores de mucho trabajo, aunque no exentos de calidad, como Lacen y Colsa, que junto al senegalés Diop consiguen que esa parcela esté bien cubierta. En las bandas, la velocidad y el descaro son sus principales virtudes. Uno de ellos es el mítico Munitis, que alterna las dos bandas, al que acompañan Serrano y Arana. La irrupción de Canales ha sido lo más significativo, un jugador de gran calidad que siempre busca el marco contrario, siendo su mayor virtud lo bien que juega sin balón y cómo busca los espacios libres, virtudes nada fáciles de conseguir en un chico tan joven. Si añadimos su buena relación con el gol, concluimos que es un jugador al que habrá que seguir muy de cerca. En punta alternan Geijo y Xisco, jóvenes y de calidad.
Este es el equipo al que hoy nos enfrentamos. Llega en el mejor momento de la temporada, porque empieza a coger la forma que su entrenador le ha querido transmitir. Seguro que los tres puntos van a ser nuestros, porque además en este caso son de los que tienen valor doble.