Avilés, Albina FERNÁNDEZ
«El Langreo nos estudió muy bien, nos maniató y nos superó en todo». La frase del técnico del Avilés, José Manuel Muñiz, resume lo que fue el otro clásico de rivalidad regional, un Avilés-Langreo que consolida a los segundos en puestos de liguilla y que deja a los avilesinos con la sensación de haber perdido el tren de la lucha por cosas importantes. «Sabíamos lo que teníamos que hacer y lo hicimos bien», corroboró Javier Gómez, el entrenador azulgrana.
El Langreo salió muy centrado y demostró desde el principio que llegó al Suárez Puerta con el único objetivo de llevarse los tres puntos. La línea de cuatro del centro del campo con Rubén, Borja, Otero y Carli maniató el juego creativo de los avilesinos y evitó el toque y la fluida circulación del balón que tanto necesitan los de Muñiz. Con este panorama el Avilés fue incapaz de llegar con peligro al área visitante hasta que el rival se relajó, ya con un cómodo 0-3 en el marcador.
Los dos delanteros langreanos, Pichón y Omar, anunciaron pronto que era su tarde de gracia. En el minuto 12 el árbitro pitó un inexistente fuera de juego a Omar cuando se había quedado sólo ante Dani Roiz tras un gran pase de Pichón, que tiró al exterior de la red un centro de Otero un minuto después.
El Avilés no dio señales de vida en ataque hasta el minuto 18, en una jugada de Meji que acabó en córner. Omar tuvo dos buenas ocasiones, en el 29 y el 35, pero el balón lamió el poste. Tuvo que ser un fallo defensivo el que diera el primer gol a los visitantes al borde del descanso. Corría el minuto 41 cuando Rubén votó una falta por la izquierda del ataque langreano, ningún defensor acertó a sacar el balón y Álex empalmó dentro del área a la izquierda de Dani Roiz.
Cuando los blanquiazules asimilaban el mazazo, llegó el segundo, tres minutos más tarde. Omar recibió al borde del área y metió para que Pichón fusilara a Dani Roiz. La llegada del descanso fue un alivio para los locales. El Avilés salió más entonado en la segunda parte y Moisés tuvo la primera ocasión en el minuto 47, pero envió al exterior de la red un disparo desde dentro del área. Omar volvió a avisar en el minuto 52, y no perdonó en el 57. Iván Miranda falló al intentar despejar con la cabeza un balón muy alto y la pelota le llegó franca a Pichón, que se internó por la izquierda y centró al punto de penalti, donde Omar esta vez no perdonó.
El Avilés estaba hundido, pero sacó la casta y luchó hasta el final. El árbitro anuló un gol a Rúa en el 73 por supuesto fuera de juego previo de Héctor, y el mismo Rúa lo intentó en el 92, pero la suerte estaba echada desde mucho antes.