Innsbruck (Austria),
Javier VILLANUEVA
España dio un paso atrás en sus aspiraciones de alcanzar las semifinales del Europeo, tras perder por 32-26 ante Polonia, en un encuentro en el que careció en ataque de la paciencia que tan buenos resultados la había dado hasta ahora.
Valero Rivera apostó por una defensa 5-1 muy profunda que, al menos de salida, sirvió para contener a los cañoneros polacos, aunque no para frenar al pivote Bartosz Jurecki. En la otra zona, y pese al gigantesco muro que compone el centro de la defensa polaca, el juego ofensivo se canalizó por el pivote Julen Aguinagalde, que forzó tres penaltis de inicio que mantenían vivos a los españoles (5-4).
Sin embargo, España no logró nunca en ataque la continuidad necesaria ni con Raúl Entrerríos, que actuó al principio, ni con Chema Rodríguez en la dirección. Un problema que no tardó en traducirse en constantes pérdidas que permitieron a Polonia poner en práctica sus rápidas transiciones y dar el primer estirón en el marcador (11-6) para llegarse al descanso con 13-9.
El cambio a una defensa 6-0 no trajo la esperada reacción, y eso que el ataque español mostró mejor cara con Malmagro. Pero ayer nada les salió a los de Valero Rivera, que en los segundos treinta minutos no contaron con la indulgencia que mostró Polonia en la primera mitad, y pagaron cada uno de sus errores con goles que permitieron a los eslavos alcanzar una máxima renta de siete tantos (25-18) que los españoles sólo lograron recortar hasta el 32-26 final.
La clasificación, sin embargo, no está perdida dada la igualdad entre todos los equipos. Pero, eso sí, hay que ganar mañana a una Alemania que se quedó sin opciones tras su derrota ayer ante Francia.