Oviedo, J. M. M.
El Manchester United recuperaba el sábado el liderato de la Premier gracias, además de por llevar disputado un partido más que el Arsenal y dos que el Chelsea, a quienes supera en dos puntos, a los cuatro goles que Wayne Rooney le endosaba en Old Trafford al Hull en el único encuentro programado el fin de semana en la Liga inglesa.
Rooney (Liverpool, 24 de octubre de 1985) ligaba así su primer póquer de goles en la Premier, en la que debutó con sólo 17 años en las filas del Everton. De juego y comportamiento en el campo tan tosco y rocoso como su aspecto físico, sus goles y su entrega le abrieron en septiembre de 2004 las puertas del Manchester United, quien pagó por él nada menos que 40 millones de euros al Everton y con quien tuvo un debut espectacular al marcar tres goles al Fenerbahçe en la segunda jornada de la fase de grupos de la Liga de Campeones.
Con el United lo ha ganado todo en Inglaterra (tres títulos de Liga, dos de Copa y dos Copas de la Liga), además de la Liga de Campeones y el Mundial de Clubes (2008).
En dos ocasiones (2004-05 y 2006-07) fue premiado por conseguir el mejor gol de la temporada, pero nunca llegó siquiera a ser el máximo goleador de los diablos rojos, viviendo tanto en el campo como en los titulares a la sombra de Cristiano Ronaldo. El traspaso del portugués al Real Madrid y la marcha del argentino Tévez al Manchester City le han dejado como el gran referente atacante de los de Sir Alex Ferguson junto al búlgaro Berbatov, y Roony está aprovechando la oportunidad.
Los cuatro goles ante el Hull llevan a Rooney superar ya a estas alturas de campeonato (23 partidos) sus mejores cifras en la Premier (16 tantos en la temporada 2005-06 como tope hasta ahora) y a colocarse al frente del ranking de los realizados continentales («Bota de oro») por delante del argentino del Barcelona Leo Messi (15 en 19 encuentros, y seis de ellos en los tres últimos partidos) y del asturiano del Valencia David Villa (14 en 19).