Gijón, Ángel CABRANES
Sin malabarismos pero con efectividad. El Sporting B ejecutó ayer un triple salto en el Pepe Ortiz al conseguir un nuevo triunfo; hacerlo en Mareo, donde no vencía desde el pasado mes de septiembre, y salir de zona de descenso directo. Todo ello marcando tres goles al Alcalá. Los rojiblancos se hicieron fuertes tras adelantarse en el marcador a la media hora de juego gracias a un tanto en propia puerta de Joselu. El portero Dani Laviana y el juvenil Juan Muñiz, que debutaba como titular esta temporada, fueron de los más inspirados. El espectáculo se cerró con dos goles más, de Joni López y Pablo Acebal, sobre el pitido final. Los gijoneses superan ahora al Alcalá por el «goal average» particular.
El Sporting B se encomendó a Juan Muñiz y Sergio para llevar el engranaje del centro del campo ante un experimentado Alcalá. Los juveniles no fallaron y acudieron con descaro al rescate de la victoria en el Pepe Ortiz. Pronto se pudieron ver las ideas de un filial que se la jugó con las líneas muy adelantadas y defendiendo cada balón parado dos metros por delante del área. La apuesta surtió efecto para minimizar el juego aéreo del rival, pero no evitó los apuros. Fue entonces cuando apareció un inspirado Dani Laviana.
En el minuto 11 un fuerte disparo de falta de Miguel Ramos terminó estrellado en las manos del portero rojiblanco. No fue su única intervención de mérito. Diez minutos después salvaría la ocasión más clara de los visitantes con una mano providencial a remate desde la frontal de Tito. La zurda de Juan Muñiz, encargado de los lanzamientos a balón parado junto a Sergio, despertó a los de Vidales, y uno de sus centros envenenados lo peinó el visitante Joselu al fondo de la red.
El gol en propia puerta del Alcalá dio alas a los de Vidales, que desde entonces ahogaron a los visitantes con una presión agobiante en los tres cuartos del campo. Ya en el comienzo del segundo tiempo Marcos Landeira, que actuó como pivote por delante de la defensa, se sumó al ataque, y a punto estuvo de rematar dos centros consecutivos, de Juan Muñiz y Guille. El cuadro alcarreño sólo podía sacar provecho ofensivo de las faltas cometidas por los gijoneses, que detuvieron cada una de sus contras. A balón parado llegó otra providencial intervención de Dani Laviana, que en el minuto 57 desvió en boca de gol un remate de Miguel Ramos.
El filial supo sufrir y defender su marcador con un rápido repliegue y un inconmensurable trabajo en ayudas defensivas en todas las líneas. La prueba fue que Borja Navarro, que actuó como único punta, tuvo que retirarse tras sufrir calambres en sus dos piernas. El premio al esfuerzo llegó al borde del pitido final, y por partida doble. Primero, al rematar de cabeza Joni López un centro botado desde la derecha por Sergio en el minuto 87. Más tarde, tras una internada del recién incorporado Carlos Álvarez por la izquierda, con un centro que cayó en la bota de Nacho Cases, pero su disparo lo sacó en la línea Óscar. Pablo Acebal, muy atento, remachó el tercero, los tres puntos y el tercer partido del filial sin conocer la derrota.