Santa Cruz de Tenerife
No fue el día de Villa ni tampoco el del Valencia. El delantero asturiano se quedó en blanco en el Heliodoro Rodríguez López al no poder anotar ningún gol. De este modo el valencianista se queda a un gol de Messi en la clasificación de goleadores, después del anotado por el barcelonista el sábado. Como Villa, el Valencia también se quedó sin goles, pero al menos pudo arrancar un empate ante el Tenerife. El infortunio en el remate final del equipo tinerfeño se topó con un Valencia en el que su meta César se erigió en su principal baluarte para evitar que los blanquiazules lograsen su primera y necesitada victoria del año.
Así, la salida sin complejos al terreno de juego del combinado local se topó con un certero y eficiente meta valencianista César, que hasta en tres ocasiones evitó que los blanquiazules se adelantaran en el marcador.
Tras un primer cuarto de hora vertiginoso en el que pudo haber algún gol, llegó un cuarto de hora de una sosegada tregua, en el que los dos equipos lucharon principalmente por hacerse con el control del juego, y después Nino fue el que irrumpió en el área y disparó a las manos de un seguro César. Hubo que esperar hasta la recta final de este primer período para que los levantinos comprobasen de nuevo la solidez de Aragoneses, esta vez por mediación de otro asturiano, Mata, que intentó sorprender al meta con un disparo desde fuera del área.
En la continuación, sólo diez minutos necesitó Pablo para arremeter contra la meta del pontevedrés Sergio, pero su duro disparo desde fuera del área se fue ajustado el larguero, mientras que los tinerfeños no pudieron hacerlo hasta el diecisiete, en el que Alfaro probó fortuna desde fuera del área pero, como no, César detuvo el balón.
Silva propició un serio susto a Aragoneses en el minuto sesenta y ocho, pero el meta sacó a tiempo una mano para enviar el balón a córner, y a renglón seguido fue César el que, primero hizo lo propio para repeler un tiro de Juanlu, y poco después repitió proeza en otro mano a mano con Nino.
Aragoneses también salvó a su equipo en la recta final al repeler un envenenado cabezazo de David Navarro, finalizando así un encuentro que no premia los méritos realizados por los blanquiazules, todo lo contrario que los de su rival.