Gijón, J. E. C.
Andreu (Barcelona, 1983) dejó ayer al mediodía de ser del Sporting, tras firmar la rescisión del contrato, para irse hoy al equipo Polonia Varsovia, que entrena José Mari Bakero. E1 centrocampista catalán tuvo una salida elegante como en sus tres largos años de rojiblanco: «Mi problema fueron las lesiones donde no pude tener continuidad en el juego. Luego ya se perdió confianza en mí aunque llevo un año sin problemas. Eso pasa en el fútbol. Nunca tuve un rifirrafe con Preciado, ni lo tendré».
Con su experiencia de 26 años tiene claro que «no podía esperar hasta junio y llegar con solo dos partidos de Copa jugados -donde lo hice bien- porque nadie me ficharía. Esperaba una cosa buena y esta de Polonia lo es y me gusta porque Bakero me demostró su interés. Así que firmé como él por año y medio, pero creo que estaré muchos años en el extranjero, salvo que nos llegue luego una oferta en España».
Precisamente los dos partidos de Copa ante el Recre, según Andreu, fueron los que «me dieron moral y confianza porque estuve a gran nivel para saber que rendiré bien en otro equipo. Con continuidad voy a rendir mucho mejor y demostrar lo jugador que soy. Ahora se me abre una puerta muy grande y me queda la espina de que podía jugar mucho más. Nadie se imagina la ansiedad que tengo por jugar, sentirme importante y triunfar, que ya me toca». En la despedida muchos compañeros elogian su calidad y también su futuro. Andreu de su paso por el Sporting señala que «fue muy bonito porque logré un ascenso y jugué en Primera. Volveré a Gijón a saludar a los amigos».