Innsbruck, Agencias
La selección española de balonmano recuperó la confianza tras vencer cómodamente a Alemania (20-25) en la segunda jornada de la segunda fase del Campeonato de Europa, que se está disputando en Austria, por lo que se jugará sus posibilidades de acceder a las semifinales en la última jornada, aunque no dependerá de sí misma.
En el final de la segunda liguilla, España se enfrentará a Eslovenia, pero la clave del equipo de Valero Rivera estará en el Polonia-Francia. Polonia ya está clasificada para semifinales después de vencer ayer a la República Checa.
España, además de ganar, necesita que Francia no gane a Polonia. El conjunto de Valero Rivera supo reponerse del varapalo sufrido ante Polonia y pasó por encima de una gris Alemania, en un encuentro en el que el buen rendimiento defensivo de los españoles marcó las diferencias, permitiendo al combinado nacional afrontar su último compromiso, ante la ya eliminada Eslovenia, con opciones de meterse entre los cuatro mejores del torneo.