Oviedo, Álvaro FAES
El 281, que así numeran en Ferrari el chasis del que nace el nuevo coche de Fernando Alonso, se hace hoy realidad a los ojos del mundo. Hace semanas que en Maranello le vienen dando los últimos retoques. Los pilotos ya lo conocen bien, pero no la legión de seguidores de la escudería italiana, agrandada ahora con la corriente de fanáticos del piloto asturiano.
En la fábrica del Cavallino, santuario del automovilismo, el viejo sueño del fundador Enzo Ferrari, se desvelará el nombre definitivo del coche, sus formas, sus recovecos? Pero no todos. Como siempre en las presentaciones, prohibidas las fotografías desde la parte trasera. Ya tendrán tiempo los rivales de escrutar las interioridades, el lugar por donde se escapa todo el aire que genera el bólido, el agujero por donde hace un año Ross Brawn burló el reglamento y diseñó un doble difusor sobre el que construyó el inesperado título de Jenson Button en la pasada temporada. El coche será un modelo básico, al que se incorporarán novedades según avancen los test del mes de febrero, sobre todo en el aspecto aerodinámico.
No es un secreto el diseño, la decoración del monoplaza. Ya se conoció la semana pasada, un guiño de la casa al patrocinador Banco Santander, que se anotó el tanto de enseñar al mundo los nuevos colores del Ferrari, con dominio del eterno rojo.
Rosso corsa es la denominación oficial del encarnado clásico de la marca, acompañado esta vez con un destacado blanco en ambos alerones, trucos de mercadotecnia para hacer destacar el nombre del banco que se deja 40 millones al año en la compañía de Luca di Montezemolo, el presidente.
Los focos hoy tendrán un objetivo prioritario. Obviamente, el coche, que es la novedad, pero la foto más buscada será la de Fernando Alonso junto a la máquina. Un primer capítulo de estrenos, fotografías y entrevistas previo a uno de los momentos críticos de la temporada, las sesiones de pruebas.
El honor de estrenar el coche será para Felipe Massa, el próximo lunes en Valencia. Los dos días siguientes en el circuito de Cheste serán para Fernando Alonso. A partir de ahí, los titulares del volante rojo se turnarán al frente del bólido. Dos tandas en Jerez, una del 10 al 13 y la otra, la semana siguiente, del 17 al 20 del mes que entra. Más tarde, el ensayo general en Montmeló, entre los días 25 y 28 de febrero. Las previsiones dicen que a Fernando Alonso le tocan siete sesiones con el coche. Pocos kilómetros para hacerse al cien por ciento con una máquina hasta ahora desconocida en la práctica.
El asturiano ya ha estado en varias ocasiones en Maranello. Le ha hecho el asiento a su medida y se ha entrevistado con el equipo técnico responsable del monoplaza. Los cientos de datos de las simulaciones, del túnel del viento y todos los parámetros que recogen los ingenieros aguardan al primero de febrero para encontrar contraste en la pista de Cheste. Ahí empieza lo serio.
De momento, turno para las fotos y las buenas intenciones, entre ellas la prioritaria de intentar que Alonso consiga ya esta temporada su tercer título mundial, después de los dos logrados con la escudería Renault.