Gijón, J. E. CIMA
El internacional serbio Milan Smiljanic (Kalmar-Suecia, 1986), conocido futbolísticamente por Lola, porque así se llamaba su madre, tuvo ayer una jornada muy ajetreada en su presentación como refuerzo invernal del Sporting en sustitución del traspasado Míchel al Birmingham.
Este chaval de 23 años manifestó ayer a LA NUEVA ESPAÑA que su ídolo es «Guti, del Madrid, por su forma de jugar y por su inteligencia. Es el futbolista que más me impresionó sobre todo cuando me tocó estar frente a él. También por la forma de hablar y mandar en el campo. Yo soy más defensivo pero me tocaba estar más cerca del madridista y se le nota con diferencia su calidad. Y de mi selección destacaría a Dragutinovic, del Sevilla, porque es muy bueno y encima somos grandes amigos».
A primera hora de la mañana fue a recogerle al hotel en que se hospeda Emilio de Dios, director deportivo del Sporting, que le llevó a Mareo para llevar a cabo la preceptiva analítica de orina y sangre, además de radiografías y espirometría. Fue presentado en el vestuario a sus nuevos compañeros de la mano del croata Mate Bilic y luego se entrenó con el resto de la plantilla. Más tarde fue presentado oficialmente a los medios de comunicación y pronunció sus primeras palabras como sportinguista. Finalmente bajó al césped del campo número 2 de Mareo con la ropa de competición para las fotos de rigor.
Lola reiteró que decidió venir al Sporting porque «vi que es un equipo que juega bien al fútbol y soy de los que gustan de la calidad. Mi objetivo principal es hacer muy bien las cosas en estos cinco meses en el Sporting para llegar bien al Mundial de Sudáfrica».
De su época en el Espanyol recuerda con mucho agrado que «el primer año con Valverde jugué mucho y lo hice bien. En el segundo, al principio fui a los Juegos Olímpicos de Pekín y cuando volví ya no jugué tanto. Y ahora pasé cinco meses sin licencia y, aunque me quería Pochettino, forcé para venir a jugar al Sporting y olvidarme de momento del Espanyol, donde tengo dos años más de contrato. Soy un jugador muy luchador, y esto es lo que prometo en Gijón».
Acompañado por su representante, el bosnio Mela Kodro, Lola ha cambiado sus prisas por debutar de inmediato, después de hablar con Preciado: «Estoy bien físicamente, pero necesitaré una semana de entrenamiento para adaptarme a los compañeros y al juego del equipo. Luego ya podré jugar frente al Almería, si así lo decide el entrenador».