Avilés, M. B.
El hasta ahora entrenador del equipo juvenil del Avilés Oquendo, Luis Seoane, pasa a ser el director deportivo de las categorías inferiores del club, un intermediario entre la cantera y el equipo de División de Plata, que se encargará del seguimiento y la disciplina de los canteranos. El Avilés Oquendo busca así una ampliación de la estructura del club en general y del cuerpo técnico en particular, por lo que además ha contratado los servicios de Toño González, que llevará a partir de ahora el equipo juvenil y Gabino Paez, «Gabi», que entrenará al Oquendo B.
Seoane cuenta con una amplia experiencia tras 19 años como entrenador de fútbol sala y es uno de los cinco entrenadores de Nivel 3 que hay en Asturias. La que vive ahora es su tercera etapa en el club, y ha pasado por equipos como el Ourense o el Leis Pontevedra, con los que vivió sendos ascensos a División de Honos como parte del cuerpo técnico y como director general respectivamente.
Gabi regresa al club avilesino donde, como jugador, militó en División de Plata en la temporada 97-98. Ahora Gabi vuelve como entrenador del filial y tendrá como objetivo asaltar el único puesto que da derecho a ascender desde la Segunda División. Por su parte Toño González llega desde el Inmobilaria Asturpelayo de 1.ª Preferente y llega para coger el relevo de Seoane que ha conseguido que el equipo juvenil revalide su título liguero y vuelva a jugar la fase Nacional ya bajo las ordenes del nuevo técnico.
El club, además, seguirá contando con Fernando Lemus, que inicio la temporada en la dirección del equipo filial junto con Quinha. Ahora una complicada operación le mantiene apartado de este cargo, pero tras su recuperación asumirá la función de ayudante técnico y asesor deportivo del club.
El club no descarta nuevas incorporaciones a la estructura, incluido en la directiva, para tener un organigrama más completo y afrontar mejor el volumen de trabajo que genera el tener al equipo en la segunda máxima categoría del fútbol sala español. Además, el club ha dado un giro para centrarse más en la cantera, «el futuro del club», un proyecto del que esperan recoger los frutos en cuatro o cinco años, según se explica desde la directiva.