Debrecen (Hungría)
La selección española de fútbol sala alargó su dominio en el Viejo Continente al superar por un contundente 1-8 a la República Checa y clasificarse para su sexta final y luchar por su quinto entorchado continental. Su rival mañana será Portugal, que superó en los penaltis a Azerbaiyán.
El conjunto de José Venancio López se acercó a la perfección y fue gracias a su fútbol de salón y combinaciones. Cualquier adjetivo asociativo sirve para definir a esta selección, que ejecuta sus pases con escuadra y cartabón, de forma magistral. El equipo, además, mandó un recado a la UEFA, después del esperpento vivido en las semifinales. El penalti de Javi Rodríguez todavía dolía al cuadro español, que salió lanzado a por los checos. Y fue precisamente Javi Rodríguez quien cuando sólo se llevaban 4 minutos adelantaba a la «roja» en el marcador. Era su gol 98 con la selección.
Estaba hecho lo más difícil. La muralla rival había caído en cinco minutos y a partir de ahí fueron cayendo goles hasta un 0-8 que Dlouhy maquillaba en el último minuto.