Gijón, J. E. CIMA
El entrenador Abelardo, ex jugador del Sporting (1989-94) y del Barcelona (1994-02), vivió con intensidad el partido de El Molinón que acabó con triunfo catalán. El técnico gijonés, en su análisis del encuentro, dice que «se vio un Barça superior que tuvo la mayor parte del tiempo la posesión del balón, como se preveía, dispuso de muchas ocasiones de gol y marcó uno donde no estuvo muy acertado el árbitro».
El que fuera defensa central internacional en 54 ocasiones con la selección, que estuvo visitando en el hotel a sus amigos Guardiola, Puyol y Xavi, añade sobre la jugada polémica del triunfo azulgrana que «me parece que fue fuera de juego, aunque muy justo. Además, en la jugada inicial, que sacó Messi unos metros distanciado del lugar de la falta, no lo debió permitir. Ese gol no debió subir al marcador».
No obstante, Abelardo tiene claro que el Barça pudo «marcar otros tantos, pero no los materializó. Hizo su buen juego habitual, pero al no definir mantuvo la incertidumbre hasta el final. El Sporting hizo lo que pudo».
Del equipo sportinguista le gustó a Abelardo que «siempre tiene intensidad en el juego, aunque ante el Barça es difícil tener el balón porque eso no lo consigue nadie. Tuvo aquella ocasión clara en el cabezazo de Bilic. El posible penalti de Márquez sobre Bilic no lo vi bien. Como tampoco cuando Ibrahimovic reclamaba otro en una jugada con Lora. Tendré que mirarlo por la televisión para poder analizarlo bien».
Abelardo sí vio mejoría rojiblanca en el segundo tiempo con la entrada de Barral y Diego Castro «porque se presionó más arriba y la circulación de balón del Barça ya no fue tan fluida. En esos 25 minutos finales el Sporting estuvo bastante mejor e incluso hasta el final pudo lograr el empate con aquellas dos falta laterales en el descuento».
A cuenta de la polémica por el gol de Pedro y su utilización en los medios de comunicación madrileños, Abelardo matiza que «los dos grandes no se pueden quejar de las decisiones arbitrales porque siempre salen beneficiados respecto a los demás. Entre ellos, unas veces les perjudica y otras les beneficia, pero al final de temporada suelen salir bastante compensados entre ambos».