Oviedo, José PALACIO
Un gol de Curro sobre la campana en un penalti muy discutido dio la victoria al Oviedo en un partido tan intenso como descontrolado. Fue un encuentro abierto y muy disputado, con siete goles y muchos errores defensivos, lo que lo hizo muy atractivo para los aficionados. Tuvo de todo. Alternativas en el marcador, un penalti para cada equipo y emoción hasta el final.
La victoria del Oviedo tiene el mérito de haberla logrado ante un rival directo y uno de los mejores equipos que pasaron esta temporada por el Tartiere. Los de Rivas nunca renunciaron a la victoria y, a pesar de la inexperiencia de sus jugadores, siempre intentaron jugar el balón. Eso lo agradeció el Oviedo, que a pesar de sus errores en defensa sacó adelante un encuentro que le permite seguir mirando hacia arriba.
El partido no pudo comenzar mejor para el Oviedo. Cuando todavía se estaban jugando los minutos de tanteo, Xavi Moré, enganchó un disparo raso desde fuera del área, con la pierna izquierda, que se coló por el palo derecho de la portería de Nacho.
El gol dio más confianza al Oviedo, que se asentó mejor sobre un terreno de juego que ya dejaba ver lo difícil que sería en muchas zonas las combinaciones cortas y conducir el balón con garantías. Los azules lo intentaron, tuvieron el control del juego, pero carecieron de una salida clara del balón ante un Atlético B bien ordenado atrás, que además salía con peligro a la contra.
Los rojiblancos lograron el tanto del empate en el minuto 23 a la salida de un córner botado por Indiano que Rubén Pérez cabeceó en el primer palo. El tanto de los madrileños igualó más el encuentro. Los azules siguieron llevando la iniciativa, pero les costaba en exceso llegar a la portería de Nacho. Un remate de cabeza de Jandro, tras un centro desde la derecha de Manu Busto, en el minuto 33, fue lo más destacado en el aspecto ofensivo, ante un Atlético B que siguió sin perder el orden defensivo.
En la reanudación, las cosas se pusieron cuesta arriba a los azules. Tras una jugada inicial en la que Xavi Moré pudo establecer el 2-1, en la siguiente acción el árbitro señaló penalti tras una entrada de Jorge Rodríguez sobre Molino. Indiano transformó la máxima pena y dejaba tocados a los oviedistas.
Sin embargo, el Oviedo no se descompuso y en once minutos logró igualar el encuentro con otro tanto de Xavi Moré. El gol y la entrada del nuevo fichaje, Perona, dio alas a los azules y al público, ante un Atlético B que pasó un calvario durante cinco minutos en los que los locales estuvieron a punto de ponerse por delante en el marcador. No lo hizo y el equipo de Antonio Rivas no sólo se recuperó sino que volvió a poner al Oviedo contra las cuerdas, con dos claras ocasiones de Cedric y Borja.
Con el partido más inclinado del lado visitante llegó el tanto del debutante Perona al aprovechar un rechace del portero Nacho tras un primer disparo de Rubén García.
Cuando los azules habían hecho lo más difícil llegó el error de Jorge Rodríguez, que dejó en bandeja el balón para que Molino estableciera el empate, a falta de siete minutos para el final.
Y en la prolongación llegó el delirio. El árbitro señaló un discutido penalti que Curró se encargó de transformar estableciendo el 4-3 definitivo.