Llanes, Emilio MORENO
Llanes Urbania y Ribadesella repitieron el resultado de la primera vuelta y se repartieron los puntos en un derbi pasado por agua. El mal estado del campo condicionó el juego; aunque al principio se podía rasear el cuero, fase en la que se produjeron los goles, en la segunda parte ya no quedó otro recurso que el bombeo de balones.
El arranque fue trepidante, con cuatro goles en tan sólo veinte minutos, a lo que se añadieron otras varias ocasiones por ambos lados. De hecho, nada más empezar una vaselina lejana de Pascual, que vio adelantado a Pablo, se estrelló contra el larguero. Acto seguido se adelantó el Llanes, al aprovechar Pablo Prieto un balón mal despejado por la defensa tras saque de banda de Miguelín. Enganchó una volea con la zurda que batió sin remisión a Dani Barrio. No tardó en empatar el Ribadesella, al cabecear Martino totalmente solo en el segundo palo un saque de esquina efectuado por Pascual.
Otra vez reaccionó el Llanes Urbania, teniendo el meta Dani que emplearse a fondo para desviar a córner un cabezazo de Esteban. A continuación Mini lanzó un disparo que Hugo despejó sobre la misma raya. Se veía cerca el 2-1, que, efectivamente, llegó en el minuto 24, cuando Rodri -que estrenó con éxito la posición de mediocentro- cogió un balón en el centro del campo, se fue de dos contrarios e inclusive del portero en su salida a la desesperada y luego marcó por raso. Los riosellanos reclamaron que el esférico no había traspasado la línea, ganándose varias cartulinas, pero el disgusto les duró poco, pues en seguida lograron el que sería el definitivo empate a dos. Fue todo un golazo, a cargo de Iván, de potente derechazo desde unos 30 metros.
La segunda parte fue un monólogo del Llanes, que tuvo que luchar contra el barro y contra el rival. Así y todo, dispuso de tres ocasiones para marcar. Una de Pablo Prieto, que solventó Barrio en buena parada, y otra doble, en la que al remate de Mini respondió el portero con un despeje con los pies, recogiendo el balón Yoni, que, en su caso, vio cómo un defensa le tapaba el tiro. Ya al final, con el Llanes volcado, Pablo tuvo que hacer un paradón a tiro de Pascual para frenar una peligrosa contra riosellana.