Oviedo, Pedro RAMOS
Camino del ocaso de su carrera y siempre envuelto en polémicas, José María Gutiérrez Hernández vivió su noche mágica en Riazor. El 14 del Real Madrid, castigado desde el «alcorconazo», ha recuperado su mejor versión en el mejor momento. El equipo madridista comparecía en el campo coruñés con la obligación de sumar una victoria que se le negaba desde hacía casi dos décadas y con un rosario de bajas que complicaban aún más el panorama. Sin embargo, surgió Guti, el veterano canterano capaz de romper un partido con una obra de arte. La visión de juego demostrada en Riazor y culminada con la guinda de un taconazo antológico que permitió a Benzema anotar el segundo de la noche, encumbraron al futbolista blanco.
El trabajo de Guti y sus pases eclipsaron el dato de que hacía 18 años que el Real Madrid no ganaba en Riazor. «Creía que iba a retirarme sin ganar en este campo», dijo Gutiérrez al final del encuentro. Gracias, entre otras cosas, a su labor fue posible.
La mejor versión de Guti apareció después de unas confesiones del jugador en las que insiste en que nunca estuvo castigado por Pellegrini tras su actitud en el partido copero frente al Alcorcón. «Pellegrini no me castigó, me tranquilizó», llegó a decir. Sea como fuere, el caso es que Guti ha regresado más reposado, más participativo, más trabajador y más creativo que nunca. Benzema fue el gran beneficiado, ya que se encontró con un taconazo para marcar el segundo del Madrid y también anotó el tercero, rompiendo así el gafe que tenía el francés fuera del Bernabeu, donde no se había estrenado en la Liga.
«Guti dejó una jugada de museo», señaló el diario «As» en su portada para ensalzar esa noche mágica de Guti. Añade el deportivo madrileño que el 14 «ejerció de genio» y que «asistió a Benzema con un taconazo sublime. Guti transformó una jugada de gol en una obra de arte».
Otro periódico madrileño, «Marca», tampoco escatima elogios para el veterano canterano. «El tacón de Dios», reza la portada del periódico, que añade: «Guti corona una victoria crucial. La autoridad del Madrid se consumó en el segundo gol. Fue un gran contragolpe con una gloriosa solución de Guti, autor de un prodigio casi insensato».
En la prensa deportiva de Barcelona también se reconoce la labor del madridista, aunque en menor medida. Así, el «Sport» publicó que Guti «regaló la genialidad del partido, dándole a Benzema un asistencia de tacón».
El «Mundo Deportivo» resaltó, asimismo, que «un sensacional taconazo de Guti lo culminó Benzema con un chut inapelable».
La visión de juego del madridista y sobremanera ese taconazo «galáctico» hacia atrás cuando iba en carrera frente a la portería gallega han propiciado múltiples elogios, no sólo en los medios de comunicación. El entrenador del Deportivo de La Coruña, Miguel Ángel Lotina, también ensalzó el partido del 14 del Madrid. «Según se ha visto en Riazor, Guti tendría que ir al Mundial» de Sudáfrica, aseguró. Quizá sea excesivo, pero lo cierto es que Guti hizo funcionar al Real Madrid más españolizado de los últimos tiempos, con ocho jugadores nacionales en la alineación titular.