Leganés (Madrid), Área 11
Un golazo de falta de Juan Muñiz en el último suspiro le dio al Sporting B un merecido punto en su partido en Butarque frente al Leganés. Los chavales rojiblancos se sobrepusieron por dos veces a los tantos del pepinero Quini y mantuvieron su imbatibilidad -cuatro partidos- con Javier Vidales en el banquillo. Polémico fue el primer gol local, en el que Quini cometió falta sobre el portero al intentar el remate. El empate no fue demasiado bueno para nadie, ya que el «Lega» se queda fuera de promoción y los gijoneses vuelven a descenso tras el triunfo del Cerro de Reyes.
El encuentro comenzó con mucha intensidad por parte de ambos equipos. Así, en la primera jugada, los pepineros forzaron un córner que llevó gran peligro a la zaga sportinguista. A partir de ese momento, fueron los gijoneses los que buscaron de forma más insistente la meta blanquiazul, aunque lo hacían sin demasiada claridad.
En el minuto 32 llegó la polémica cuando un gran zurdazo del local Quini tocó el travesaño y, tras botar en la línea, el colegiado no concedió el «gol fantasma». Instantes después, un córner para el Sporting no encontraba remate y era repelido por la zaga madrileña, quedándose en la frontal del área para que rematara Nacho Cases ligeramente desviado. Ésta fue la última ocasión clara de la primera parte, que a su final registraba un 0-0.
La segunda parte comenzó con dominio de un Leganés que buscaba el gol mediante rápidas combinaciones, con un juego abierto a las bandas que causaba muchos problemas a la zaga asturiana. El filial también creaba peligro cuando salía al contraataque, pero, en el minuto 61, los locales se adelantaron en el marcador cuando una gran jugada por el flanco derecho de Juli la llevaba a la red Quini. Jugada muy discutida, porque Dani Laviana tenía atrapado el balón cuando el delantero blanquiazul cabeceó, haciendo que el meta cayera al suelo.
Este gol, lejos de hacer que los jugadores de Javi Vidales se vinieran abajo, les dio ánimos. Un certero remate de Jony López a la salida de un córner igualaba el encuentro a falta de poco más de diez minutos para el final.
A partir de ahí el partido se tornó muy abierto. De nuevo Quini lograba el segundo tanto para los suyos en una jugada similar a la del primer gol; centro desde la derecha, en este caso el balón se queda dividido, y el jugador madrileño fusila ante un Dani Laviana que poco pudo hacer. Parecía el final para el filial gijonés, pero un balón en largo lo desviaba el central Negral con la mano muy cerca de la frontal del área y Juan Muñiz, atesorando una magistral clase, transformó el golpe franco silenciando a todo el campo.