Gijón, V. R.
Mientras otros equipos apuran las gestiones para encontrar algún refuerzo de última hora o para dar salida a sus excedentes, en las oficinas de Mareo la última jornada de apertura del mercado de fichajes se vivirá con absoluta tranquilidad. No se esperan movimientos de entrada ni de salida. El club gijonés ha estado mucho más activo de lo que suele ser habitual en él durante este mes de enero. El traspaso de Míchel al Birmingham City y la marcha de Andreu a la Liga polaca aligeraron una plantilla que tuvo el refuerzo del serbio Lola, que llega cedido por el Espanyol hasta final de temporada y con opción de compra. Se había especulado con la posibilidad de que el consejo de administración preparase alguna sorpresa de última hora. En particular, había crecido entre el sportinguismo la demanda de un delantero ante la falta de pegada del equipo. Pero no llegará.