RAFAEL BIEMPICA
Visitaba El Molinón el actual líder de la liga; el partido se presentaba muy difícil para el Sporting, como así fue, pues el Barcelona llevó casi siempre el peso del partido y creo la mayoría de ocasiones de gol.
El partido empezó con una polémica jugada en la que Márquez empujo a Bilic dentro del área, con un posible penalti y expulsión que lógicamente el árbitro no quiso ver.
A partir de aquí, el control y dominio del juego eran de los catalanes, que crearon algunas ocasiones de gol, pero la mala puntería o las intervenciones de Juan Pablo evitaron, hasta que avanzado el primer tiempo llego la jugada decisiva. Una falta que le pitan al Sporting en el campo visitante es sacada por los culés lejos del lugar donde se cometió y Pedro, libre de marcaje y en fuera de juego, avanza y de tiro colocado bate al portero. Fue en esos momentos cuando peor lo pasó el Sporting, que contenía al rival y apenas salía de su propio campo.
En la segunda parte, el Barcelona seguía dominando y creo dos o tres claras ocasiones de gol, pero fue incapaz de marcar y el Sporting, poco a poco, empezó a crear peligro por varios motivos: Preciado hizo tres cambios para darle empuje al equipo, el publico siguió animando sin descanso, el campo se iba poniendo cada vez más pesado por la lluvia y dificultaba el juego de toque rival y en el fútbol el que falla ocasiones, al final lo puede pagar. El Sporting llegó a meter el miedo en el cuerpo al Barcelona y hasta en los minutos finales los azulgrana se preocupaban más de mantener la pelota y dejar pasar los minutos que de intentar llegar a la portería local; incluso Guardiola hizo un cambio en el minuto 90 para perder tiempo. Fue una pena, pero el Sporting no pudo empatar, aunque luchó hasta el final.
Por último, comentar la lamentable actuación del árbitro, que desde el principio perjudicó al Sporting, pues se pasó con las tarjetas, la mayoría injustas, pitó faltas inexistentes en el centro del campo, y eso sin contar con la polémica jugada inicial y, sobre todo, los dos fallos seguidos en el gol del Barça: falta mal sacada y fuera de juego, con la colaboración del asistente.
Aunque el Barça jugó mejor, pues tiene grandes futbolistas. si no es por el árbitro, no gana el partido, pues el único gol fue dos veces ilegal.