Gijón, Nacho AZPARREN
La controvertida actuación de Paradas Romero el sábado en El Molinón no dejó satisfechos a los jugadores y aficionados sportinguistas y sirvió como acicate a los seguidores de las teorías conspirativas, tal que Gijón se ha convertido en el epicentro de la última batalla arbitral entre Real Madrid y Barcelona, aventada por medios de comunicación afines a uno y otro club.
Varias fueron las acciones dudosas de las que se quejaron los rojiblancos en la noche del sábado, y que han dado pie a un nuevo debate sobre las ayudas arbitrales a los poderosos. A pesar de que los ecos del partido se van apagando, las jugadas conflictivas siguen en pleno apogeo. Pero aún queda un colectivo por dar su opinión: el de los propios árbitros. LA NUEVA ESPAÑA se ha puesto en contacto con tres ex árbitros asturianos para que den su versión de las jugadas más polémicas. Delfín Puente, Javier Víctor Fernández y Eusebio Álvarez analizan las jugadas sin llegar a un solución unificadora. La disparidad de opiniones también alcanza al colectivo arbitral.
La acción más polémica del partido tiene dos vertientes: si Pedro estaba en posición correcta y si Messi sacó la falta en el lugar correcto. «El asistente comete un fallo de colocación y no ve el fuera de juego, aunque es por muy poco. Lo que sí está claro es que el árbitro debería haber parado el juego antes porque Messi no saca donde debe», analiza Delfín Puente. Sus compañeros no lo tienen tan claro. Para Javier Víctor Fernández, «todo es correcto. No veo fuera de juego y Messi es muy pícaro al sacar rápido la falta a un par de metros de donde fue. El árbitro no debe cortar esa acción porque se beneficiaría al infractor». Eusebio Álvarez tiene otra visión: «La falta no se ejecuta desde el sitio que se debería, aunque luego no aprecio fuera de juego».
Para muchos aficionados sportinguistas, Paradas Romero, que mostró cinco amarillas al Sporting y tres al Barcelona, puso de manifiesto un criterio diferente a la hora de amonestar a jugadores de uno u otro bandos. Si hay una acción especialmente polémica que avala esta teoría, es la falta de Pedro sobre Bardal cuando quedaban cinco minutos para el final del partido. El canario, con una amarilla, cortó una contra sportinguista pero no vio la segunda tarjeta, que reclamaron los jugadores del Sporting. «Es amarilla clara. Pedro debió ser sancionado con la segunda amonestación y ser expulsado», comenta el ex colegiado Delfín Puente. Un criterio que no es compartido por su colega Eusebio Álvarez: «No me parece una acción que merezca amarilla. Con sancionar la falta es suficiente». Javier Víctor Fernández es más ambiguo: «La jugada ofrece dudas. Acciones como ésa se ven continuamente y no siempre son tarjeta».
En el minuto seis de partido, Rafa Márquez protege la salida de Valdés interponiéndose entre el arquero blaugrana y Bilic, que reclamó pena máxima. «No aprecio penalti en esa jugada. Es una carga legal en una lucha hombro contra hombro en la que el mexicano sale ganando», analiza Javier Víctor Fernández. En la misma línea se manifiesta el también ex árbitro Eusebio Álvarez: «Es una carga legal no sancionable como penalti. Ni siquiera Bilic protesta al producirse la jugada». El punto de discrepancia lo pone Delfín Puente al considerar la acción «penalti claro. Para ser carga legal debe ser un contacto del codo hacia arriba y que se produzca mutuamente. En esta jugada Márquez separa el brazo y empuja a su rival».
El astro argentino del Barça tampoco se libra de la polémica. En una acción en la que Barral le roba el balón en una zona peligrosa, Messi no tiene otra opción que impedir el avance de Diego Castro. Lo hace de una forma aparatosa que le valió la amarilla. El Molinón pidió otro color. «No me parece una acción como para ver la tarjeta roja», cree Eusebio Álvarez, en una opinión compartida por Javier Víctor Fernández: «Messi comete una falta clara y es sancionada correctamente con cartulina amarilla por Paradas Romero. Otra sanción sería excesiva». Aunque Delfín Puente no opina igual: «Messi comete una dura entrada sin ninguna opción de jugar el balón. Más que juego peligroso creo que es juego violento y roja».