Gijón, N. A.
Cristian Portilla fue niño prodigio en el Racing. Manuel Preciado le dio la oportunidad de debutar con tan sólo 17 años. Fue el 12 de marzo de 2006, en un encuentro de Copa frente al Atlético. En la 2005-06, el santanderino llegó a jugar 3 encuentros con los racinguistas y en la 2006-07 completó otro partido. A partir de ahí se acabó su buena suerte en Primera. Racing de Ferrol y Ponferradina, en ambas ocasiones en calidad de cedido, fueron sus paradas. «Nunca perdí la ilusión de llegar a Primera, ni cuando me fui cedido. Si pierdes la ilusión con 20 años, ¿qué te queda?», asevera Portilla. Este verano, su destino le hizo llegar a Gijón. «Cuando volví al Racing, pensé que podría quedarme. Luego salió la opción de venir al Sporting y la aproveché. Cuando llegué ya dije que mi primer objetivo era llegar al primer equipo y ya que lo he conseguido me gustaría quedarme».