Según los tabloides británicos, John Terry y Vanessa Perroncel se estuvieron viendo dos veces a la semana entre septiembre de 2009 y el pasado mes de enero, cuando estalló el escándalo. Vanessa, que en 2006 había dado a luz a Jaydon, fruto de su relación con el también futbolista Wayne Bridge, quedó embarazada de Terry en ese período y éste se hizo cargo de un discreto aborto en una clínica en la que se pagaba más por el silencio que por la operación. La mujer de Terry, Toni, era buena amiga de Vanessa y, según los diarios sensacionalistas, la llamó el pasado viernes entre lágrimas para preguntarle si era cierto lo que se contaba. La respuesta se la ofreció la modelo el domingo en la portada del «Mirror»: «Sabía que cuando se supiera sería horrible».