En los escándalos siempre hay ganadores y perdedores, y Max Clifford, el publicista de Vanessa Perroncel, está firmemente decidido a sacar tajada de la aventura de la modelo de ropa interior con el capitán de la selección inglesa de fútbol. Clifford está negociando la venta de la exclusiva de su representada y los tabloides habían abierto una puja que alcanzaba ayer el cuarto de millón de libras esterlinas, unos 286.000 euros. De aquí al fin de semana, cuando llegue la hora de salida de los dominicales sensacionalistas, la oferta habrá llegado fácilmente al medio millón.
La reacción de la esposa de Terry, Toni Poole, tampoco tardaba mucho en aparecer y, según recogía ayer la página web de «The Sun», había decidido poner tierra de por medio -estaría en Dubai con los gemelos de la pareja- al tiempo que anunciaba su intención de solicitar el divorcio.
Los ingresos de John Terry se estiman en casi un millón de euros al mes, contando su sueldo en el Chelsea y los contratos publicitarios.