Gijón, Nacho AZPARREN
Mucho se ha hablado esta temporada de la posición de pivote en el Sporting. Desde la venta de Míchel, la lista de posibles sustitutos ha ido añadiendo candidatos hasta que Lola Smiljanic dio el sí final a los rojiblancos. Durante este tiempo, Cristian Portilla guardó silencio. Siguió entrenándose con el filial sportinguista a la espera de su oportunidad. Ésta llegó y Portilla ha hablado en el campo. Sus minutos contra el Racing precedieron a su primera titularidad, nada menos que contra el Barcelona. «Me pasa lo mismo que la semana pasada, que estoy contento con mi debut como titular, pero no tanto con el resultado», explica el propio Portilla.
Su prueba de fuego se produjo ante el mejor equipo del mundo. Un derroche de esfuerzo sin recompensa en el resultado final. «Te hinchas a correr detrás del balón y luego, cuando consigues recuperarlo, estás demasiado cansado para jugarlo. Te pasas medio partido corriendo y te llegas a sentir impotente», comenta el cántabro. Para añadir más dificultad, a Portilla le tocó bailar con la más fea: una línea de medios barcelonista que asusta. «En el centro del campo siempre tienen una superioridad extra. Intentas llegar y siempre lo haces más tarde que ellos. Si tuviera que destacar algo de su plantilla me quedaría con la gente del medio: Xavi, Iniesta, Messi cuando participa en la elaboración... Están un escalón por encima de los demás», reflexiona.
Sus buenas prestaciones podrían hacer que el Racing vuelva a interesarse por él. El club santanderino se guardó la opción de compra en su traspaso al Sporting por una cantidad muy baja, aunque el futbolista tendrá algo que decir. «Si el Racing quiere repescarme, mi primera opción será decir que no. Quiero seguir en Gijón y devolver la confianza que se me ha dado. Si tengo la última palabra, me quedaría aquí, seguro», comenta, «además, si el Racing no me dio la oportunidad en su momento, no vería justo que me la diera ahora».
Una vez superada la prueba del Barça, a Portilla se le han abierto las puertas del primer equipo. Ante el Racing, Matabuena fue el medio centro descartado por Preciado. Contra el Barça, le tocó el turno a Camacho. Portilla no se confía y promete seguir luchando: «Si tengo que bajar a jugar con el Sporting B, lo haré, sin problemas, haré lo que me digan. Pero que nadie dude de que pelearé cada semana para poder quedarme en el primer equipo».
La recuperación de Lola le pondrá las cosas aún más difícil. Pero Portilla no se da por vencido. Ha luchado mucho hasta que le ha llegado esta oportunidad en Primera.