Gijón, V. R.
Además de estar jalonada por los éxitos deportivos, la etapa de Preciado en el banquillo del Sporting tiene dos características clásicas: los sufrimientos de las últimas jornadas y la crisis del mes de enero. Habrá que empezar a pensar que los problemas tras las vacaciones navideñas tienen algo que ver con la planificación física global de la temporada y que el objetivo es acabar el ejercicio al más alto nivel físico.
Esta temporada, los problemas se iniciaron en diciembre, mes en el que el Sporting no fue capaz de sumar ni un punto en los tres partidos que disputó. El balance en enero es de cuatro puntos de quince, a pesar de que se disputaron cuatro partido en El Molinón.
En enero de 2009, el Sporting sumó tres puntos de los doce disputados. El balance en el primer mes de 2008 -en la temporada que terminó con el ascenso- fue de cinco puntos sobre doce posibles. Pero el peor año fue el primero, con cero puntos de quince.