Avilés, Marta BERNARDO
El entrenamiento del Avilés en La Toba trajo dos buenas noticias. Por un lado Lozano, que lleva en el dique seco seis semanas, volvió a entrenarse junto a sus compañeros, tras comenzar a ejercitarse el pasado viernes. Por el otro, Dani Granda regresó al trabajo con una sesión de carrera continua en la que no se resintió de su lesión de aductor, aunque tuvo que parar al notar sobrecarga por debajo de la rodilla.
El Avilés va recuperando así, poco a poco, efectivos para afrontar los próximos encuentros, aunque es probable que ni Lozano, ni, sobre todo, Dani Granda estén listos para el encuentro del domingo ante el Condal, donde el conjunto blanquiazul espera romper la racha de cuatro partidos sin ganar en la que se ve inmerso.
Tras el entrenamiento, Lozano se mostró contento con su regreso: «La verdad es que tengo muchas ganas de volver a jugar, no pensé que iba a tardar tanto en recuperarme y ahora quiero estar al cien por cien lo antes posible», comentó el defensa blanquiazul. «De momento no me molesta, pero estoy teniendo un poco de precaución. A ver como me encuentro mañana -por hoy- y el viernes y que Muñiz decida si puedo estar el domingo», añade.
A Dani Granda le acaban de dar el alta médica, tras tres semanas fuera del terreno de juego. «He tenido buenas sensaciones, aunque tuve que parar porque noté un poco de sobrecarga bajo la rodilla, algo que por otro lado es normal», explicó el jugador tras el entrenamiento. Lo bueno es que Dani Granda no ha notado molestias en el aductor, lesión que le mantuvo inactivo, y no ve el momento de volver a estar listo: «Tengo muchas ganas de empezar a tocar balón y correr sin preocupaciones», sostiene.
El técnico José Manuel Muñiz, prevé que el centrocampista necesitará unas tres semanas para recuperar la dinámica del resto del equipo, pero se alegra de que ambos jugadores vayan recuperándose.