Luanco,
Javier ÁLVAREZ LOZANO
El Marino realizó un gran partido en la noche de ayer, superando por juego y ganas al Barakaldo, un equipo de superior categoría, pero un gol del visitante Comini, que ponía el definitivo 3-2, fue un auténtico jarro de agua fría.
Pese al empuje inicial del Barakaldo, y a su gol, el Marino demostró estar a su nivel, y poco a poco se hizo el dueño del partido hasta el punto de presentarse a falta de diez minutos con una interesante ventaja de dos goles. El Marino estaba dando una gran imagen, pero tuvo un despiste que mete al Barakaldo en la eliminatoria. En el 89 Rubén Suárez disfrutó de una nueva ocasión, pero el guardameta gualdinegro detuvo el balón.