J. M. MATUTE
Cheste desató el miércoles la primera ola de la nueva y reforzada Alonsomanía, esa mareona que entremezclará este año el azul y el rojo. Alonso-Ferrari ¡Qué estreno!, se rendía ayer «La Gazzetta dello Sport» al asturiano. En Italia han recuperado la esperanza en la scuderia como aquí recuperamos la ilusión por un Mundial que el pasado año pasó y ni le saludamos. Cierto que unos ensayos de pretemporada no son más... que unos ensayos de pretemporada, pero el campeonato apunta este año mucho mejor para el espectáculo, y no sólo porque Alonso tire de las riendas del cavallino ni porque haya récord de españoles en la parrilla. Mercedes y McLaren se han convertido en auténticas selecciones nacionales -alemana la una, británica la otra-; Alonso ha dejado claro desde el primer momento que busca el triplete y aún queda por hacer su puesta en escena Red Bull, que no olvidemos fue el mejor equipo en la parte final de la pasada campaña y que tiene posibles económicos como para luchar por el máximo.
Con tantas y tan buenas noticias sorprende que la FIA, a petición de los equipos y a falta del trámite de su ratificación por el Consejo Mundial, apruebe un nuevo sistema de puntuación que, dicen, premia a los primeros de cada carrera y debe alentar los adelantamientos. Pero en realidad el nuevo sistema más que premiar al ganador de cada carrera (se multiplican por 2,5 los puntos que ganaba hasta ahora, igual que hace con el tercero o el quinto) lo que hace es perjudicar al segundo, que pasa de 8 a 18 puntos, multiplicando por 2,25 los que lograba en 2009. Y beneficia en especial a la clase media, pues el sexto se llevará 8 puntos que hace unos años eran los que lograba quien ganaba un Gran Premio.
Que se aumente el número de pilotos que puntúen parece lógico teniendo en cuenta el crecimiento habido en la parrilla, pero no nos llevemos a engaño. No se prima a los mejores (un tercero y un cuarto siguen valiendo más que una victoria) sino a una clase media y media-baja que va a desvirtuar el ranking histórico de la F1. Con 19 carreras al año y 8 puntos para el sexto cualquier dindundi podrá superar a Fangio (245 puntos y 5 títulos) en un par de temporadas.