Luanco, José FERNÁNDEZ
El Marino recuperó el liderato al coincidir su victoria sobre el Industrial con la derrota del Uni en Ribadesella. Los de Rogelio suman ahora 20 jornadas seguidas invictos en Liga, donde la jornada anterior habían superado al Langreo.
El éxito marinista fue muy trabajado, ya que además de que los de Nené se adelantaron en el marcador, los locales jugaron toda la segunda mitad en inferioridad numérica por la expulsión de Jeffrey.
El conjunto gijonés marcó ya a los 4 minutos, por medio de Villa, que superó a Guillermo con un remate por raso desde el borde del área pequeña.
El Marino no se arrugó por este golpe y buscó el empate con insistencia, aunque Jesús desbarató las dos primeras oportunidades de gol, a cargo de Rubén Suárez y de Stoica. La igualada estuvo cerca en el minuto 25 tras una falta lanzada por Castaño, pero el balón se estrelló en el larguero y, posteriormente, Jesús detuvo el disparo de un Matías que había pillado el rechace.
A la media hora de juego de nuevo fue Stoica quien rozó el gol para los locales, cuando disparó sobre la salida de Jesús pero el cuero se fue por encima del larguero.
La insistencia luanquina obtuvo su premio a los 39 minutos con el gol del empate. Tras un saque de esquina efectuado por Castaño, Rubén Suárez, con un ligero toque, envió el balón al fondo de la portería gijonesa.
Todavía antes del descanso llegaría la expulsión del local Jeffrey, que vio la segunda amarilla tras cometer una falta en el centro del campo. Esta expulsión conllevó que Rogelio reajustara el equipo en el descanso.
La entrada de Miki y de Camochu dio impulso al equipo marinista, que dispuso de buenas oportuniades para adelantarse en el marcador. Una de ellas la protagonizó el propio Camochu y otra Samuel, pero Nuño y Jesús, respectivamente, evitaron el gol.
Poco más tarde fue de nuevo Camochu, tras una buena jugada personal, quien se plantó en el área gijonesa, pero su centro no encontró rematador. En el minuto 69, Titi, que se había incorporado al juego poco antes, superó a Jesús y anotó el definitivo 2-1 con un disparo raso y colocado.
A partir de ahí el Marino se mostró un poco más conservador, teniendo en cuenta también que el miércoles había hecho un gran desgaste en el partido de Copa Federación ante el Barakaldo. Esto supuso que el Industrial intentase una nueva igualada, pero no tuvo opción a ello y el equipo local no vio peligrar el resultado.