Mieres del Camino,
H. NÚÑEZ
El Caudal acabó con su racha de cuatro temporadas seguidas sin vencer a su eterno rival en el Hermanos Antuña en un derbi de pasión pero de escasa calidad, y lo hizo siendo mejor que un desdibujado conjunto azulgrana. Los mierenses se impusieron con claridad a un Unión Popular de Langreo que sólo ofreció resistencia en los primeros veinte minutos y que luego apenas creó peligro.
El derbi deja reforzado a un Caudal que, tras ganar consecutivamente a dos rivales directos como Uni y Langreo, se coloca a tiro de piedra de la segunda plaza. Por su lado, los azulgranas quedan alejados en 5 puntos de los mierenses y éstos con un partido pendiente de jugar.
El derbi de las Cuencas destiló pasión, intensidad y bravura, pero poca calidad. El Langreo ofreció la peor imagen de los últimos encuentros y su juego fue un monólogo de envíos en largo sin concatenar dos pases seguidos en la zona de creación.
Los de Javier Gómez comenzaron entonados y Omar en el minuto uno ya pudo adelantarles en el marcador, pero su remate se fue alto. Aitor contestó con un disparo lejano que desvió Ricardo, preludio del primer tanto caudalista. En el minuto 13, Dani Pevida se aprovechó de uno de los muchos errores defensivos -todos fruto de la falta de contundencia- de la cándida defensa azulgrana para adelantar a los mierenses de disparo con la zurda.
Poco después respondió Carly con un cabezazo en una falta lateral de Rubén, pero fue para que Mingote demostrase su gran momento con una parada antológica. Este fue el último remate con peligro de los azulgranas.
En el segundo acto, el Caudal salió entonado y Aitor pudo marcar el segundo en una gran jugada de un José Luis que era el dueño de la banda derecha, pero Ricardo paró el mano a mano. En el 55 se acabó el choque con la roja al meta langreano por interceptar con la mano un tiro de Peláez. A partir de ahí el Langreo se desdibujó y fue un comparsa en manos de un Caudal al que le faltaba dar la puntilla. La dio Saúl en propia meta, al tratar de salvar bajo palos un remate de Peláez con el tacón tras acción de un Aitor que se fue siempre de Joaquín. El derbi se había acabado, aunque el Caudal pudo marcar más goles ante un Langreo entregado.