Zaragoza, Efe
El Zaragoza salió del descenso gracias a su victoria ante el Sevilla, en un partido en el que el conjunto aragonés dio, por fin, una buena imagen y los de Manolo Jiménez pagaron el peaje de la Copa, al reservar jugadores.
Con cinco de las siete nuevas incorporaciones del mercado invernal sobre el césped de inicio, el Zaragoza, por primera vez desde que comenzó la Liga, pareció un verdadero equipo de fútbol con juego, presión, velocidad y mentalidad ganadora.
Es verdad que Manolo Jiménez reservó a una gran parte de sus titulares pensando en el envite copero de la próxima semana contra el Getafe, pero si se tiene en cuenta la amplitud de plantilla de los de Nervión y que el Zaragoza está con el agua al cuello y las urgencias que eso conlleva, el equipo maño ha dado razones a sus seguidores para pensar en que la salvación es posible. De inicio, el Sevilla fue el primero en meter miedo al nuevo Zaragoza. Sin embargo, lejos de asustarse, el equipo maño fue a por el partido decididamente con una fuerte presión defensiva y velocidad en el manejo del balón y en el ataque. Tras llegar al descanso con ventaja mínima, la intensidad decayó en el segundo tiempo, pero el Zaragoza supo aguantar bien y llevarse una balsámica victoria.
El Mallorca logró la décima victoria consecutiva en Liga en su fortín del Ono Estadi, y lo hizo a costa del Villarreal, que estrenó técnico en el banquillo, Juan Carlos Garrido. Un gol del portugués Nunes a diez minutos del final certificó el triunfo local. El Mallorca lleva 25 goles a favor y 3 en contra en su campo.
Racing de Santander y Atlético de Madrid empataron a un gol en El Sardinero, donde volverán a verse las caras el jueves en la vuelta de la semifinal de Copa, con un 4-0 de salida para los colchoneros. Los goles de Forlán y Colsa llegaron tras sendos fallos defensivos.
Los locales reclamaron la expulsión del meta De Gea por derribo a Tchité en la segunda parte en el borde del área, cuando le encaraba en solitario. El racinguista logró levantarse y su remate posterior fue repelido por el poste.
Fernando Llorente, con dos goles en la segunda mitad, permitió a su equipo remontar al colista.
Osasuna se consolidó en la zona tranquila de la tabla al encadenar su cuarta victoria consecutiva tras ganar a un endeble Tenerife con el gol del delantero malagueño Carlos Aranda al comienzo de la segunda parte del encuentro.