Gijón, Ángel CABRANES
Como un auténtico vendaval. El filial sportinguista pide paso en Segunda B tras sentenciar ayer al Real Madrid Castilla con tres goles en el primer cuarto de hora de juego; sumar su quinto partido invicto y salir de puestos de descenso. Los rojiblancos aprovecharon la debilidad defensiva del conjunto blanco para continuar con su escalada en la tabla. Nacho Cases abrió el marcador a los 2 minutos de juego y Carlos aumentó la ventaja por dos veces en el minuto 10 y 15. El noreñense culminó una semana redonda, ya que hace escasos días renovó por dos años su vinculación con el Sporting. El conjunto de Javier Vidales es ahora decimoquinto en la clasificación, un puesto y un punto por encima de la promoción por la permanencia.
Casi no dio tiempo a que los espectadores tomaran acomodo cuando ya se cantaba el primer gol en el Pepe Ortiz. El Sporting B apretó desde el inicio la salida del balón del Castilla y a los dos minutos tuvo su premio. Nacho Cases, ayudándose del brazo, neutralizó en la frontal del área un pase del zaguero visitante Gary y resolvió con maestría ante el guardameta Adán. El rojiblanco picó con suavidad el balón, que entró mansamente hasta el fondo de la portería. Un fallo que no despertó a la ayer dormida defensa blanca. En el minuto 10, Carlos robó en banda izquierda y se internó en el área para, tras regatear a Gary y a Mateos, cruzar el cuero ante el arquero visitante.
No se quedó ahí el fulgurante comienzo de los de Javier Vidales. Cuando se cumplía el minuto 15, un rápido contragolpe de los sportinguistas volvió a sorprender a la defensa del Castilla. Guille centró desde la banda derecha para que Carlos lograra el segundo de su cuenta particular con una práctica volea. A partir de ahí, el partido bajó de intensidad. El Sporting B dio un paso atrás y prefirió esperar al Castilla, consciente de haber obtenido ya una renta suficiente. El cuadro merengue tan solo se estiró en dos ocasiones durante la primera parte, con sendos disparos de Sarabia, que atajó sin apuros Dani Laviana.
Tras la reanudación, Marcos Landeira continuó imponiendo su ley en el centro del campo y Joni López y Lorente tiraron de veteranía para defender sin fisuras el marcador. Un Castilla apático no encontró la forma de hacerle daño al filial sportinguista y estuvo más cerca el cuarto de los locales que la remontada. Los desmarques en velocidad de Carlos Álvarez fueron la principal baza ofensiva de los gijoneses. El delantero propició dos claras ocasiones más, al plantarse ante Adán, pero en ambas cruzó en exceso el balón. Un lanzamiento de falta al larguero, a cargo de Vázquez, fue el único balance ofensivo visitante. El dominio rojiblanco incluso arrancó los «olés» de la tribuna, que ya cuenta con un Sporting B en estado de gracia.