Luanco,
A. FERNÁNDEZ
El Marino aún no paró este año y tampoco podrá descansar este mes. El equipo de Rogelio García jugará todos los miércoles y domingos, incluida la eliminatoria de mañana de los cuartos de final de la Copa Federación contra el Barakaldo. Uno de los problemas es que la plantilla es muy justa y las lesiones hacen mella. «Estamos demasiado justos, y menos mal que no tuvimos lesiones musculares gracias al gran trabajo de nuestro preparador físico», destacó el técnico.
El preparado físico, Dani Alonso, asegura que el equipo «está preparado» para afrontar lo que se le avecina, al menos, sobre el papel. «Todo esto está incluido en la planificación de principios de temporada; por eso hacemos un trabajo preventivo y compensatorio manejando los tiempos de descanso de cada jugador», explicó para añadir: «El míster está gestionando bien los minutos con rotaciones que, aunque no gusten mucho, son necesarias para que todos lleguen bien al final. El secreto y la dificultad están en buscar el punto óptimo de cada jugador, para que estén en cien por ciento en cuanto se le necesite».
El equipo está respondiendo bien pese a los cambios constantes de los terrenos de juego, muy blando cuando juega en Miramar y duro cuando lo hace en los campos sintéticos. «Ese problema ya lo teníamos previsto, lo que no sabíamos es el número de partidos que tendríamos que jugar, porque eso depende de la Copa», explicó Dani.
El conjunto luanquín está haciendo una buena temporada y sólo perdió uno de los 32 partidos oficiales que disputó, ante el Universidad, en Liga. «Ahora estamos bien, pero en los dos últimos meses estaremos mejor porque es cuando nos jugaremos nuestros objetivos. El problema es que todos tienen que estar a buen nivel todo el año porque cada semana hay partido».
Éste es el primer año que Dani trabaja con Rogelio, pero cumple su tercera temporada en el club. «Este año tenemos bastantes jugadores veteranos que exigen más tiempo de recuperación y con los que hay que manejar muchas variables. Lo bueno es que son verdaderos profesionales y que saben cómo cuidarse», concluyó.