Barcelona, Agencias
El portero menos goleado de la Liga, el barcelonista Víctor Valdés, comentó ayer que el «secreto de» sus cifras, con once goles recibidos en 21 partidos, reside «sólo en el trabajo y la intensidad» con la que el cuerpo técnico prepara los partidos y la capacidad de sus compañeros para «mantener la posesión de la pelota».
«El sistema ayuda mucho, lo trabajamos cada día. Procuramos ponerle toda la intensidad y la insistencia posible. Somos conscientes del riesgo añadido que comporta nuestro esquema, y en ese sentido pocas cosas han cambiado; lo importante es que la intensidad no decaiga para que el rival tenga pocas opciones», dijo.
Al preguntarle sobre la polémica arbitral, Valdés insiste en la idea de que la plantilla del Barcelona intenta abstraerse de la labor de los colegiados. «No es lógico poner en duda el trabajo de los árbitros. Nosotros no lo valoramos, nos dedicamos a trabajar cada día y a pelear por los tres puntos. No forma parte de nuestro día a día, está en el entorno, pero nada más», comentó el jugador, que negó que en el vestuario del Barça exista una consigna para no hablar de los árbitros y que los colegiados puedan salir condicionados a dirigir los partidos de su equipo. «Son profesionales y están muy preparados para aguantar todo tipo de presiones. Hay que dejar que hagan su trabajo», dijo.
Más allá de las polémicas arbitrales Valdés reivindicó la capacidad de su equipo para ganar al Getafe, «a pesar de tener que ir a remolque. El equipo trabajó bien y corrió el doble».
En ese partido el colegiado, Teixeira Vitienes, expulsó a los azulgranas Piqué y Márquez, pero el Barcelona decidió no presentar alegaciones. El conjunto azulgrana, así, esperará a conocer hoy la resolución del Comité de Competición, y tampoco se espera que presente posibles recursos salvo en el caso de que Piqué fuera sancionado con más de un partido.