Gijón, Nacho AZPARREN
La Romareda podría haber sido su campo esta temporada, pero las discrepancias en cuanto a la forma de pago echaron al traste la operación dejándole en Gijón. Roberto Canella (Pola de Laviana, 1988) juega este domingo un partido con un sabor especial. El pasado interés del conjunto zaragocista y su presente más inmediato, con un Sporting que necesita puntuar para no meterse en problemas, son sus motivos para no considerar el partido como uno más.
-Tras el empate contra el Valencia queda demostrado que lo de Almería fue una excepción.
-Fue un accidente, el partido malo de la temporada que tiene cualquier equipo. Estamos contentos por el cambio de imagen porque en Almería no se vio el Sporting habitual de la temporada. Nos sentíamos con la obligación de mejorar y reconciliarnos con nuestra afición.
-Y a nivel defensivo se recuperaron algunos valores que funcionaban al comienzo de temporada.
Cuando te enfrentas a equipos potentes tienes que estar muy centrado en defensa porque te crean peligro con poco. Por fortuna tenemos a Juan Pablo que es un portero extraordinario y que esta temporada nos está dando muchos puntos.
-Ahora espera el Zaragoza. ¿La primera final de la temporada?
-Es aún muy pronto para hablar de final, pero sí es un partido importantísimo. El Zaragoza es un bloque potente que, además, se ha reforzado muy bien en el mercado de invierno. Sus extremos son rapidísimos y sus delanteros están haciendo goles, así que habrá que tener mucho cuidado, especialmente con sus hombres ofensivo.
-Además, cobra más trascendencia por ser un rival directo.
-Cuando te enfrentas a los equipos de la zona alta de la tabla cualquier punto es bien recibido porque no te lo esperas, como ocurrió frente al Valencia. Pero los más importantes son los encuentros contra los rivales de abajo. Ahí es aún más importante sumar porque son puntos que les robas a ellos.
-¿Supone una motivación especial enfrentarse al que pudo ser su equipo?
-No tendré una actitud diferente a la de otros partidos por tratarse del Zaragoza. Intentaré hacerlo lo mejor posible como siempre.
-Pero sus aficionados estarán pendientes de usted.
-Seguro que me miran con lupa para ver cómo lo hago, después de lo ocurrido en verano, pero no me importa. Saldré centrado, aunque sabiendo la importancia del mismo.
-Parece que este año se les están atragantando los partidos lejos de El Molinón.
-Ya toca volver a ganar fuera de casa. Para salvarnos debemos mejorar en este aspecto y qué mejor lugar que Zaragoza, un rival directo, para lograrlo.