Oviedo, E. C.
En apenas tres semanas, el delantero Jorge Perona se ha aclimatado totalmente al Oviedo. El día de su debut, en el Tartiere ante el Atlético de Madrid B, anotó su primer gol con la camiseta azul, y el pasado domingo ante el Conquense hizo su segunda diana y se metió en el bolsillo a una afición que tenía grandes esperanzas puestas en él y en su acierto goleador. El jugador no oculta su satisfacción por el buen momento que atraviesa el equipo tras haber logrado tres victorias consecutivas. «Tras el partido del domingo me quedo con una sensación positiva porque ganamos, que era lo importante, y volví a marcar, algo bueno para mí y para el equipo», comentó antes de reconocer que «no fue un partido brillante porque hubo fases en las que se perdió el control del juego, pero logramos los tres puntos». Una nueva victoria en la que, como viene ocurriendo en las últimas jornadas, tuvo un importante papel la afición oviedista. «Creo que las victorias sirven para enganchar a la gente y que venga al campo porque se están viendo partidos muy emocionantes», señaló Perona, quien, al igual que su técnico y el resto de sus compañeros, prefiere mantener la calma ante la buena racha del equipo y su cuarto lugar en la tabla, aunque no oculta que las cosas desde arriba se ven mucho mejor. De ganar mañana en Toledo, el equipo se colocaría en segunda posición. «Para mí también es un sueño el verse arriba, segundos y a la espera de un pinchazo del líder, el Alcorcón», apuntó, «pero en cualquier caso no hay que tener prisa y debemos ir partido a partido».
Lo que no se puede negar es que las últimas victorias de los azules han venido acompañadas de mucha incertidumbre y tensión hasta el último minuto. Ante el Conquense se puso el partido de cara, con dos goles a favor en los primeros siete minutos, y al final se sufrió más de la cuenta. «Todos pensábamos que iba a ser más fácil después de ponernos 2-0 en el minuto siete, aunque si el Conquense también está arriba, será por algo», dijo Perona, quien reconoce que el equipo «va a tener que sufrir en todos los partidos porque no vamos a ganar ninguno por ser el Real Oviedo, aunque sí que es cierto que el resultado final del encuentro hizo justicia».
El delantero será una de las siete bajas que tendrán los azules para medirse mañana al Toledo en los 45 minutos que restan por disputarse en el Salto del Caballo. Para Perona «es una pena no poder jugar y la otra que tengo cuatro tarjetas, pero tenemos un buen equipo y estoy convencido de que el compañero que salga lo hará francamente bien», declaró el ariete.