Luanco, José FERNÁNDEZ
El Marino cerró de manera perfecta una semana exigente en la que afrontó tres encuentros de Liga. Un par de tantos de Camochu -que concluyó la semana con seis goles- decidió el derbi comarcal ante el Real Avilés. El partido quedó marcado en el primer minuto por la expulsión del meta visitante Dani Roiz, que se vio obligado a derribar a Javi Camochu siendo el último defensor. El sustituto del portero, Pablo Villar, terminó erigiéndose en el mejor hombre de su equipo, ya que evitó una derrota de mayores proporciones.
Aunque los goles llegaron en la segunda mitad, en la primera ya fue Camochu una pesadilla para la zaga ayer vestida de granate. Al cuarto de hora el citado Camochu dispuso de una buena ocasión, pero resbaló en el momento en que iba a conectar su disparo. Poco después, Pablo Villar inició su serie de buenas intervenciones rechazando a córner una falta lanzada por Guaya. A la media hora Camochu se plantó solo ante el portero visitante, pero su disparo se le fue sobre el larguero. Y casi a renglón seguido, de nuevo Pablo Villar salvó a su equipo con una doble intervención a remates de Rubén Suárez y Titi. Aún antes del descanso el mismo Pablo volvió a tapar puerta al rechazar un duro remate de Matías.
Los visitantes realizaron su primera aproximación de peligro a la puerta de Guillermo en el minuto 48, con un disparo de Rúa que el meta local interceptó.
Volvió a la carga el Marino, que en el 51 llevó peligro ante Pablo en otra oportunidad de Camochu que nuevamente desbarató el meta.
Por fin, a los 58 minutos la insistencia luanquina encontró premio con el 1-0. Fue tras una dejada de cabeza de Rubén Suárez y que Camochu empalmó a la red. Diez minutos después los de Rogelio sentenciaban con el 2-0, otra vez a cargo de Camochu. Ahora el ariete remató sobre la marcha un centro de Villanueva desde la derecha.