Zaragoza, Víctor RIVERA
«Un equipo como el nuestro ha de tener siempre paciencia y no perder nunca el norte». Manuel Preciado llevaba tiempo con ganas de que su equipo hiciese un partido como el de ayer para sacar pecho. En la victoria, el técnico hizo un llamamiento para que en los malos momentos se mantenga la calma porque «nos va a ganar mucha gente, porque hay mucha gente mejor que nosotros, pero tenemos que plantar cara a los equipos de nuestro pelo».
Preciado no tuvo reparos en confesar que «estábamos esperando un partido así como agua de mayo». El Sporting volvió a jugar como le gusta a su entrenador, que comparó el juego de ayer con el «del año pasado, siendo muy veloces, contraatacando bien y llegando con los tres enanos muchas veces. Hemos hecho tres goles, pero hemos podido hacer alguno más». Por todo ello, Preciado concluye que «las lecturas han de ser todas positivas. Para su estado mental, es muy positivo que marquen Barral y Bilic».
Preciado no está dispuesto a que se reste un ápice de mérito a la victoria rojiblanca porque «ganar aquí, ante un equipo que venía de una racha fantástica, nos ha permitido ampliar esa ventaja, ganamos el average...». El Sporting se ha quitado presión de encima ante la inminente visita de Osasuna a El Molinón. «Estamos tranquilos entre comillas, porque esto pasa por seguir sumando», aclara el técnico.
Lo que ya tiene muy adelantado Manuel Preciado son sus cuentas: «Llevamos 28 puntos y creo que nos faltan cuatro victorias para conseguir nuestro objetivo y está más cerca. Nada más». El técnico aprovecha para justificar la mala dinámica que traía el equipo, aduciendo que «hay que ver con quién hemos jugado. Con Barcelona, Valencia, en el Calderón... es hasta lógico que el equipo no sumara demasiado».
Lo que no se cansa de repetir es que «era muy raro que este equipo llevara sólo una victoria fuera». El técnico se va satisfecho porque «hemos mantenido un orden durante casi todo el partido». Por último elogió a la Mareona: «Venir hasta aquí, con la mala racha del equipo y con la paliza que supone, es para hacerles un homenaje».