Baracaldo (Vizcaya)
El Regal Barcelona sumó su vigésimo primer título de Copa tras dar un baño al Real Madrid, que no pudo con la defensa azulgrana y sólo aguantó su demoledor ritmo un cuarto. El Madrid, el equipo con más títulos ganados en esta competición (22), no conquista la Copa desde 1983 y ayer sumaba su tercera derrota de la década ante los azulgrana tras las de 2001 y 2007.
El primer cuarto estuvo presidido por un intercambio de canastas ante un ritmo que se antojaba imposible de mantener. El Barça siempre estuvo por delante en el marcador, pero el 19-16 con el que se cerraba el parcial no invitaba a pensar en lo que ocurrió de seguido. El Barça ajustó aún un grado más su defensa y en ataque se iba al aro como una fiera, con una determinación en las penetraciones que convertía en mantequilla la defensa madridista. Al descanso el resultado era 40-25 y en el pabellón ya quedaba la sensación de que el Barça había cerrado la final mucho antes de lo esperado.
Si alguien lo dudaba, en dos minutos se disiparon las dudas. El Barça se puso veinte arriba (45-25) y el tiempo muerto solicitado por Messina no sirvió de nada: 51-27 tras un triple de Navarro. Hasta 28 llegó la ventaja del Barça. Un «alley-hoop» de Vázquez culminó la humillación, entre los olés de un público mayoritariamente antimadridista.
En el último cuarto los triples de Llull por lo menos conseguían que la diferencia no creciera. Los minutos transcurrían sosos y se entró en un intercambio de canastas que no decía nada. Sólo en el último minuto los madrileños maquillaron el resultado, bajando la ventaja de veinte hasta el 80-61 final antes de que el capitán blaugrana, Grimau, pasara a recoger el trofeo.