Pedro RAMOS
Frente al amago de crisis, goles. El Real Madrid le hizo media docena al Villarreal, pero pudieron ser algunos más. A golazo limpio y con un Cristiano Ronaldo excelso, generoso y espectacular en casi todas sus acciones, el Santiago Bernabeu llegó al éxtasis. El portugués abrió la cuenta y fue partícipe directo en otros cuatro de los cinco tantos restantes. Higuaín y Kaká, que anotaron por partida doble, le deben un tanto por ciento muy elevado de su acierto a Cristiano Ronaldo.
Después de la victoria del Barça, no le quedaba otra al Real Madrid que el triunfo frente a un Villarreal que esta temporada dista mucho del «submarino amarillo» que aspiraba a la Liga de Campeones en campañas pasadas. Hasta tres jugadores del filial se asomaron a la alineación titular de los visitantes, que parecían ceder terreno a los blancos desde un principio.
La lata la abrió en acción personal Cristiano Ronaldo con un gol de falta directa marca de la casa. El balón cogió un efecto endiablado y se coló por la escuadra contraria a la que estaba situada la barrera. El delantero portugués le dedicó el tanto a Madeira en memoria de los más de 30 muertos por las inundaciones en su isla natal. Dos minutos más tarde Kaká parecía cerrar el partido al transformar en gol el penalti cometido sobre Higuaín.
Con el marcador tan favorable, la ofensiva blanca fue total, pero no se plasmó en goles. En cambio Senna, en una falta cercana al área, emuló a Cristiano Ronaldo con un lanzamiento medido que se coló por la mismísima escuadra sin que Casillas pudiera hacer nada. El Madrid acusó durante unos instantes el golpe, pero no cejó en su empeño de ampliar la cuenta. Granero, Kaká y Cristiano Ronaldo tuvieron las oportunidades más claras para haber llevado al Madrid al descanso con una renta anotadora lo suficientemente amplia como para sestear en la segunda parte.
Pero este Madrid estaba anoche hambriento de goles y espectáculo. Sobre todo Cristiano Ronaldo, que tiró de repertorio y mostró su lado más generoso para colaborar en el doblete de Higuaín y posteriormente en el segundo de Kaká, además de ser objeto del penalti que permitió a Xabi Alonso estrenarse y cerrar la cuenta con el sexto.