Gijón, Ángel CABRANES
El Sporting B no pudo con el colista de la categoría. Los rojiblancos empataron con el Villanovense en un partido que evidenció la delicada situación en la tabla de ambos conjuntos. Primó la atención al juego defensivo a buscar con descaro la meta rival, por lo que el encuentro resultó trabado y con pocas ocasiones en el área. Un discutido penalti de Poves sobre Moraga permitió a los visitantes adelantarse en el marcador en el minuto 50 y el empate llegaría nueve después en un cabezado de Carlos Álvarez, que no marcaba desde el 20 de septiembre. Este punto permite a los gijoneses continuar un puesto por encima de la zona de descenso, en vísperas del partido con el Oviedo.
La primera parte del filial rojiblanco fue para olvidar. Los de Javier Vidales no exhibieron la tensión de otros encuentros y apenas dieron sensación de peligro. Tal fue el nivel de despiste de los gijoneses, que segundos antes del partido Sergio y Juan Muñiz saltaron al campo con el mismo dorsal en su camiseta. El fisioterapeuta Juan Maribona arregló el desaguisado y le entregó a Juan Muñiz la zamarra correcta antes del pitido inicial. Fue Juan Muñiz el único que sacó del aburrimiento a la grada con dos zurdazos en el primer periodo, aunque ambos terminaron sin consecuencias. El pobre balance ofensivo de los rojiblancos llevó a que el técnico rojiblanco cambiara de sistema pasado el minuto 40, y Carlos se colocó como segundo punta para acompañar a Borja Navarro. Éste último, lastrado por sus molestias en los abductores, fue sustituido al descanso por Carlos Álvarez.
Un cambio que dio vida al ataque local en la segunda parte. Vidales ordenó en el descanso que se regara la zona de ataque de los rojiblancos, circunstancia que le vino como anillo al dedo a la velocidad de «Lux». Sin embargo, fueron los extremeños los primeros en adelantarse, fruto de un dudoso penalti de Poves sobre Moraga. Juanjo fue el encargado de materializarlo. Verse por detrás en el marcador espoleó a los gijoneses. Landeira, dueño y señor del centro del campo, botó rápido una falta para la carrera de Carlos Álvarez, que peinó lo justo para superar por encima al portero rival. De nuevo Carlos Álvarez pudo anotar el segundo en el minuto 66, tras otro genial desmarque a pase de Landeira. Esta vez su vaselina botó en área pequeña y se marchó por encima del larguero. Una más tendría «Lux», que en el minuto 77 se adelantó al portero en un balón dividido y se plantó en el área con la única presión del zaguero Javi Sánchez. El rojiblanco terminó derribado por Sánchez y su caída le costó la amarilla por simular penalti.