Milán, Efe
El Inter de Milán dio ayer un paso adelante al conseguir una reñida victoria frente al Chelsea. Milito desequilibró el rumbo de un muy igualado partido nada más comenzar el encuentro, con un tanto que fue contestado por el marfileño Salomon Kalou para el Chelsea tras el descanso, pero que neutralizó pocos minutos después Cambiasso.
El resultado deja todo abierto para el encuentro de vuelta, en el que ambos equipos deberán terminar de acallar sobre el campo todos los comentarios que fuera de él han surgido estos días. Y es que ambos clubes disputaban el «partido del morbo», un interés que se centraba en mayor parte en los banquillos.
Milito no dio tiempo a la defensa del Chelsea a hacerse al césped de San Siro y, tras un pase del ex madridista Sneijder, encontró portería. El partido se echó al área del equipo de Mourinho y el marfileño Drogba estuvo a punto de encontrar portería con un saque de falta que dio en el larguero, tras lo que llegó la caída de Milito en el área, lo que el árbitro asturiano Mejuto González consideró un penalti fingido y supuso al argentino tarjeta amarilla.
Tras el descanso, Kalou consiguió el empate para el Chelsea con un tiro desde fuera del área contra el que no pudo hacer nada Julio César, uno de los jugadores más destacados del Inter durante el encuentro. Poco después, Cambiasso daba la réplica con un zurdazo cruzado al borde del área. Los infortunios para el Chelsea no terminaron ahí, pues un resbalón del guardameta checo Petr Cech hizo que éste tuviera que ser sustituido por el portugués Henrique Hilario.