Avilés, M. B.
El entrenamiento del Avilés transcurrió ayer sin contratiempos, «una buena noticia» según el entrenador del conjunto blanquiazul, José Manuel Muñiz.
Tras dos partidos completando la convocatoria con los juveniles Héctor y Fran, el Avilés podrá volver a disponer de 16 jugadores de la primera plantilla con el regreso de Dani Roiz e Iván Miranda, que ya cumplieron sanción, y de Dani Granda, que entrenó con ayer normalidad. «Todos excepto Lozano y Fer, que siguen en recuperación, entrenaron con normalidad. Espero que no ocurra nada de aquí al domingo», comentaba el técnico avilesino.
La mayor preocupación de Muñiz, en este sentido, es Dani Granda, que arrastra alguna molestia, aunque ayer no se resintió de su lesión.
Tras realizar un trabajo de ataque-contraataque durante la sesión de entrenamiento, la plantilla jugó un partidillo de dos tiempos de media hora, en el que además de los juveniles Héctor y Fran, participaron sus compañeros Pelayo y Noé.
El partidillo sirvió al técnico para aclarar ideas sobre el equipo titular que el domingo visitará el campo del Ribadesella, aunque confiesa que aún tiene algunas dudas. «Tengo dudas que seguramente no podré despejar hasta el mismo domingo», comenta Muñiz.
Lo que sí tiene claro el técnico es que Iván Miranda, tras cumplir su sanción, regresará al centro de la zaga junto a Labrado, única opción de Muñiz, teniendo en cuenta la lesión de Lozano.
El entrenador blanquiazul, además, comentó que de no haber ningún cambio en el parte de bajas de aquí al domingo, Fran y Héctor se caerán de la convocatoria ante el conjunto riosellano: «No soy partidario de llevar a los juveniles si no es necesario, porque tienen su equipo», explicó.