Gijón, Víctor RIVERA
El primer ejemplo que se viene a la boca es el Valladolid de la temporada pasada, pero no es el único. En la última década hubo hasta quince casos de equipos que llegaron a la vigésima quinta jornada del campeonato en una situación acomodada -similar a la que tiene el Sporting actual- y que sufrieron un desplome en los últimos quince partidos de Liga. Ocho de ellos acabaron consumando el descenso. Los otros siete lograron esquivarlos con diferente grado de apuro.
La lección para el Sporting está clara. Los rojiblancos llegan al tramo decisivo de la temporada en una situación de privilegio que les brinda la oportunidad de certificar la permanencia antes de lo previsto y ver desde la distancia la lucha por la supervivencia. Para ello es necesario desterrar partidos como el de Mallorca, donde lo malo no fue tanto la derrota, que entra dentro de lo asumible, como la actitud.
Lo peor de todo es que marzo tiene pinta de ser un mes duro para los rojiblancos. Tras la derrota en Mallorca, el Sporting recibirá en El Molinón a Athletic de Bilbao y Deportivo de La Coruña y visitará el Santiago Bernabeu y al Espanyol. El mes clave será el de abril, en el que rendirán visita al feudo gijonés sucesivamente Xerez, Tenerife y Valladolid, los tres equipos que ocupan los puestos de descenso. Las visitas a Villarreal y Sevilla se antojan más duras.
El Sporting tiene que escarmentar en piel ajena. El ejemplo más reciente es el del Valladolid, que la temporada pasada a estas alturas era noveno con 33 puntos y acabó logrando la permanencia con un agónico empate ante el Betis en el último partido. El Recreativo de Huelva sumaba 29 puntos, dos menos de los que tiene el Sporting a día de hoy, y terminó el año como colista al sumar cuatro puntos en los últimos quince partidos.
En la temporada 2007-08 fueron tres los equipos que se complicaron la vida incomprensiblemente. El Zaragoza descendió con 42 puntos, a pesar de que quince partidos antes ya tenía 29 en su casillero. Los mismos que Osasuna, que se salvó in extremis gracias a un empate en el Sardinero que benefició a los dos contendientes y que el Recreativo, que esta vez esquivó la tragedia.
Para encontrar una pájara similar hay que remontarse a la 2004-05, cuando el Levante descendió a pesar de los 30 puntos que sumaba en la 25.ª jornada. En la 2003-04 fue el Valladolid quien se fue a Segunda, pese a tener 29 puntos a estas alturas de Liga. Ese mismo año, el Racing, que tenía 32 puntos en la jornada 25, se salvó por un punto. En la 2000-01 no hubo ninguna tragedia, pero Valladolid y Zaragoza se salvaron al borde del precipicio pese a tener 32 y 31 puntos, respectivamente, en la vigésima quinta jornada. Dos casos dramáticos los protagonizaron Atlético de Madrid y Betis en la campaña 1999-00, en la que se fueron a Segunda pese a tener 30 y 31 puntos a estas alturas de la temporada.
Un vistazo a la estadística puede ayudar al Sporting a mantenerse alerta ahora que aún está a tiempo de vivir una primavera relajada y sin problemas de tensión.