Avilés, Albina FERNÁNDEZ
El Avilés volvió a encontrar en Ribadesella el juego alegre y atrevido que maravilló a propios y extraños a finales del pasado año por su calidad y el entrenador, José Manuel Muñiz, no esconde su satisfacción. «En Ribadesella acusamos durante doce minutos el golpe de encajar un gol a las primeras de cambio y estuvimos noqueados, pero quisimos el balón y lo jugamos con criterio. Esa fue la clave de la victoria», explicó.
Una victoria (1-3) que, según Muñiz, sirve para que el equipo siga teniendo algo por lo que luchar. «Estamos ahí y vamos a luchar hasta el final. No nos rendimos porque si el equipo está al completo podemos competir con cualquier rival» , señaló para añadir: «Es un punto más de inflexión, volver a asomar la cabeza, pero ahora tenemos que refrendarlo ante el Covadonga, un rival difícil». El técnico blanquiazul quiso destacar la gran actitud de los tres jugadores que entraron de refresco: Héctor, Fran Meji y Dani Granda. «Salieron como si dependiera de ellos el ganar y, de hecho, los dos primeros fueron determinantes al conseguir marcar».
El choque del domingo ante los ovetenses (17:00 horas en el Suárez Puerta) será el reencuentro de Muñiz con Julio Arniella, discípulo y buen amigo que se ha hecho cargo del Covadonga. «Somos amigos y me alegro mucho de que vuelva a entrenar. Nos conoce bien y no habrá confianzas, intentaremos manejar el partido y sumar los puntos».
La recuperación de los lesionados es la principal preocupación del míster avilesino, que tuvo que tirar de juveniles ante el Marino y el Caudal para completar la convocatoria. El centrocampista Fer ya entrenó con normalidad con el grupo en el entrenamiento de ayer y si no surgen problemas a lo largo de la semana, volverá a ser convocado para el domingo después de un mes alejado del equipo. Dani Granda jugó unos minutos el pasado domingo tras superar un problema muscular que le mantuvo siete semanas en el dique seco y volverá a ser de la partida ante el Covadonga. La única baja será la del central Lozano que mañana podría tener el alta para empezar a entrenar, pero que no llegará a tiempo. «Lo que quiero es que todo el mundo esté al cien por ciento y tener problemas para hacer descartes», señaló Muñiz. El Avilés tiene en la actualidad 18 jugadores tras la marcha de Uve.