Avilés, M. B.
El portero del Avilés Oquendo, Santi Silvoso, no podrá entrenar ni disputar partidos por precaución hasta que se le realicen las pruebas médicas que puedan descartar un problema cardiaco.
El jugador avilesino tuvo que ser trasladado al hospital de El Escorial una vez terminado el partido que disputó el conjunto avilesino en la localidad madrileña el sábado, después de tener problemas para respirar y sentir opresión en el pecho, lo que hizo temer un problema cardiaco.
Las pruebas que se le realizaron en el hospital madrileño descartaron en principio tal problema y se le dio el alta esa misma noche, en la que regresó a Asturias junto a sus compañeros. De hecho, no se descarta que se tratara de un crisis de ansiedad: «Cuando empece a encontrarle mal y me tendí en el suelo, empece a ver gente a mi alrededor y me puse más nervioso», comentaba ayer Santi.
Ayer el jugador volvió a visitar el médico, que le remitió al cardiólogo y se le ha pedido que no entrene hasta que se le repitan las pruebas para descartar definitivamente un problema de corazón. Entre dichas pruebas están un test de esfuerzo, un electrocardiograma y también se le colocará un «hoster» que monitorizará su ritmo cardiáco durante 24 horas. «Puede que se alargue, pero espero poder hacer las pruebas cuanto antes», señala el portero.
Por el momento, el jugador se encuentra tranquilo y animado: «Esperemos que todo fuera un susto y que pueda seguir jugando», afirma Santi.