Oviedo, José PALACIO
El Oviedo afronta la fase decisiva de la Liga, los últimos diez partidos, en una posición privilegiada que todos los estamentos del club hubieran firmando hace doce meses. El objetivo de los azules es asegurar el segundo puesto en la clasificación, aunque no renuncian a poder dar alcance al Alcorcón, del que le separan seis puntos y el «goal-average» particular, pero son conscientes de la dificultad y más cuando los madrileños siguen manteniéndose firmes al frente de la clasificación. El equipo de Anquela lleva nueve jornadas consecutivas siendo líder y con la mejor racha del grupo. Prueba de ello es que sólo ha perdido un partido en una vuelta completa, con 12 victorias y 6 empates. La única derrota la encajó ante el Puertollano (2-1).
Con el Alcorcón a seis puntos, quedando 30 en juego, el objetivo del Oviedo será, primero, asegurar su participación en la fase de ascenso y, luego, intentar conservar la segunda plaza. Los azules mantienen una ventaja de siete puntos sobre el quinto clasificado, el Conquense, equipo que todavía no ha conseguido meterse en la zona de privilegio de la clasificación, pero que es uno de los que mantiene mejor progresión en la segunda fase de la Liga, y ocho sobre el Atlético de Madrid B y Puertollano.
A pesar del traspié del pasado domingo ante el Tenerife B, el Oviedo ha conseguido, gracias a las seis victorias consecutivas que encadenó, asentarse en el segundo puesto de la clasificación, en el que llevan las cuatro últimas jornadas.
Para conservar ese puesto, los dos directos rivales del Oviedo son el Universidad Las Palmas y el Guadalajara, equipos a los que aventaja en dos y tres puntos, respectivamente. Precisamente los azules recibirán al equipo canario en el Carlos Tartiere en el último partido de Liga, encuentro que puede ser decisivo para decidir la suerte de ambos conjuntos.