Avilés, M. B.
El Belenos afronta el domingo en el Muro de Zaro el partido de ida de la primera eliminatoria de la fase de ascenso a División de Honor B y como ya ocurriera hace dos temporadas, cuando el conjunto avilesino logró subir a dicha categoría, vuelve a encontrarse con el Arquitectura madrileño como primer obstáculo hacía una meta que en está ocasión se prevé más complicada si cabe.
Sin duda, los aficionados avilesinos al rugby aún recuerdan la eliminatoria de hace dos años. En esa ocasión el campo avilesino acogió el partido de vuelta en el que, ya en el tiempo de descuento, se decidió el pase de ronda con un ensayo blanquiazul con una grada volcada empujando la maul hasta la línea de ensayo.
Hoy en día el Belenos tendrá que luchar aún con más ahínco para llevarse la eliminatoria, que se presume muy igualada, con el handicap además de jugar la vuelta en campo madrileño.
El conjunto avilesino llega al partido lastrado por las bajas por lesión de Vallina, con una mano rota; Sebas, que se rompió la nariz en un encontronazo con un compañero, y Dave, con una luxación de hombro que le obligó a pasar por el quirófano. En lo positivo, el equipo espera recuperar a Álex que empezó la temporada con el Belenos, pero que se desplazó a Londres por motivos laborales, y a Veli, después de dos meses alejado de los terrenos de juego.
El objetivo básico adquirido a principio de temporada por el equipo fue entrar en la fase de ascenso, algo ya conseguido, ahora queda disputarla en las mejores condiciones posibles para luchar por situar de nuevo al Avilés en la élite del rugby nacional. El domingo comienza el camino.