Gijón, Víctor RIVERA
Hay teorías para todos los gustos. Desde quien considera casi imposible conseguir entradas para el Bernabeu hasta quien apunta que finalmente habrá cerca de seis mil sportinguistas en las gradas del estadio madridista. Lo único cierto, a día de hoy, es que el Real Madrid no ha atendido la demanda de entradas de las peñas sportinguistas y no ha remitido a Gijón las localidades necesarias, como han hecho otros clubes. El Madrid le ofreció al Sporting 1.006 entradas, cuando la demanda en Gijón rozaba las 4.000. El Sporting, ante la imposibilidad de repartir los billetes con equidad entre sus aficionados, declinó la oferta. Varias peñas rojiblancas ya han cancelado sus viajes. Otras se desplazarán igualmente a Madrid para no perder el dinero que han adelantado en la reserva de hoteles y autocares. Un tercer grupo se ha movilizado a través de internet, del teléfono o de sus contactos en Madrid para conseguir las entradas.
La primera consecuencia es que los aficionados del Sporting que accedan al Santiago Bernabeu estarán dispersos por todo el campo, lo que ya puede provocar un problema de seguridad que ya ha desatado las alarmas en el club blanco. Además, en el Real Madrid se teme que varios miles de aficionados rojiblancos acudan al exterior del estadio en los prolegómenos del encuentro para conseguir una entrada.
Al sportinguismo no le ha sentado nada bien la política de venta de entradas aplicada por el conjunto blanco. Además, ha cundido entre la afición asturiana el desconcierto ante las informaciones que apuntan a un lleno absoluto del Bernabeu para recibir al Sporting, en un partido sin demasiado atractivo aparente para la afición blanca y que además cae en pleno puente del día del padre, por lo que muchos madridistas no acudirán al estadio. La afición del Sporting siempre acaba ingeniándoselas para conseguir localidades y es seguro que se dejará oír en la grada del Bernabeu.
En todo caso, la capital del reino ofrece algunos núcleos sportinguistas en los que la afición rojiblanca suele reunirse para presenciar los encuentros del Sporting. Uno de los más emblemático es el bar Nalón, un centro de sportinguismo en la capital en el que los éxitos rojiblancos se celebran por todo lo alto. Numerosos sportinguistas ya se han citado para ver allí el encuentro, como lo hacen cada domingo los rojiblancos que residen en la capital. Otro es Casa Parrondo. Nicolás Parrondo, hostelero asturiano, ha completado su oferta en la capital con un pub en el que siempre es bienvenido el sportinguismo y en cuyas pantallas de televisión se podrán seguir las evoluciones de los hombres de Preciado.
De una u otra forma, la Mareona siempre encuentra la rendija por la que colarse en los cada vez más frecuentes diques que se va encontrando. A pesar de ser una afición ejemplar, no es bien recibida en muchos campos. Su fama de talismán le precede y quizá sea la causa de este rechazo. Y es que la Mareona rara vez ve perder al Sporting.